Conoce el acto del squirt y las técnicas para lograrlo

Algunas mujeres expulsan fluidos al llegar al orgasmo, otras no, pero existen técnicas para que este acto no sea involuntario.
Imagen referencial

A la hora de hablar de los fluidos que una mujer puede expulsar durante las relaciones sexuales, la sexóloga Raquel Graña distingue entre la orina, el squirt y la eyaculación femenina.

En el caso del squirt es el líquido que en ocasiones se ven en las películas para adultos, cuando una actriz expulsa un chorro en grandes cantidades.

Así, Raquel Graña asegura que el squirt es voluntario, provocado y su composición es, principalmente, orina diluida.

Técnicas para conseguir el squirt

  • Erotizar el cuerpo. Es el primer paso. Es importante que la piel se encuentre receptiva y preparada para la estimulación.

Así que las caricias, los besos, los roces… Todo es importante.

Hay que dejar un poco de lado los genitales, ya vendrá su parte más adelante. Esta parte necesita tiempo, así que puede dedicarse el que se quiera.

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  • Acercarse a las zonas más sensibles. La segunda fase se centra en los roces y caricias de los genitales.

Si es una pareja la que está practicando esta técnica podrán rozar sus cuerpos y estimularse mutuamente.

Si es una persona sola, podrá usar su mano, el brazo o juguetes, si así lo desea.

En esta etapa la experta aconseja usar lubricantes, pero no pequeños productos sino grandes cantidades. La sexóloga afirma que es más adecuado trabajar con lubricantes de 1 litro.

“Contar con una cantidad de producto tan grande, suele proporcionar bienestar y relajación a la persona, sobre todo cuando se tratan casos de vaginismo o se tiene miedo al dolor”, explica.

  • Técnicas manuales. Cuando la excitación está a flor de piel, se comienzan a acariciar los genitales.

El clítoris nunca debe olvidarse, ya que es el punto de placer femenino. Se combina su estimulación con la introducción de uno o dos dedos dentro de la vagina, puede introducirse uno y luego otro.

Los dedos deben formar un gancho, hacia la pared anterior de la vagina, la situada hacia el ombligo. Poco a poco se irán moviendo los dedos haciendo rotaciones o mediante el movimiento de “ven, ven”.

A medida que la excitación crezca, los movimientos deben ir en sintonía además, puede combinarse con movimientos de suelo pélvico, pero en la mayoría de casos no es necesario.

Deja que el cuerpo guíe qué es lo que se debe hacer en cada momento y en el caso de que lo practiques en pareja, escucha a tu cuerpo y dile a tu pareja cómo debe seguir.

Fuente: Mujer hoy

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