¿Qué son los lunares?

Los lunares son concentraciones de melanina. La melanina es el pigmento que da color a la piel.

Este pigmento se encuentra en muchas partes de nuestro cuerpo (la retina, el pelo, la médula espinal, en partes del oído y del cerebro, etc.), pero es en la piel en uno de los órganos donde tiene una presencia más fuerte.

Ella es la responsable de las diferentes tonalidades que tiene la piel, y cuando se concentra en lugares concretos de la misma se producen los famosos lunares. Todos los individuos tenemos lunares, y aunque en personas cuya piel tiene tonos más oscuros sea más difícil encontrarlos porque no contrastan tanto como en personas de piel clara, están allí.

El color normal de un lunar es el color marrón. Cuando encuentras otras concentraciones de pigmentación en tu piel que tienen otros colores no son lunares, sino que nevus (que entran en otra categoría y que pueden ser problemáticos o no).

En general los lunares no causan ningún tipo de problema, pero si tienes muchos lunares, si tienes lunares grandes, si tus lunares cambian de color, crecen o te pican y duelen, es hora de ir a ver al médico. Estos lunares pueden no ser lunares propiamente dichos, y pueden estar anticipando enfermedades graves como por ejemplo el cáncer de piel.

 

Para finalizar, un dato curioso, ¿sabes por qué los lunares se llaman así? Es que antes de que se conociera su naturaleza y origen el saber popular les atribuyó su aparición al influjo de la Luna, y no a factores intrínsecos al cuerpo humano.