El Senado archiva pedido de Bolsonaro para destituir a juez del Supremo

El presidente del Senado brasileño, Rodrigo Pacheco, informó este miércoles de que ha decidido archivar un pedido de destitución intentado por el gobernante Jair Bolsonaro contra uno de los once magistrados de la Corte Suprema.

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"El pedido carece de la necesaria justa causa", declaró Pacheco, quien explicó que esa fue la opinión de la Abogacía General del Senado, que analizó la iniciativa de Bolsonaro contra el magistrado Alexandre de Moraes desde el punto de vista "técnico y jurídico".

Pacheco dijo esperar que esa decisión sea comprendida y respetada "en obediencia al principio de la separación de poderes" e instó a la clase política brasileña a superar el conflicto institucional que en las últimas semanas ha enfrentado a Bolsonaro con el Legislativo y el Poder Judicial.

"Que este momento constituya un marco para el restablecimiento de las relaciones entre los poderes y de pacificación de la sociedad", declaró a periodistas.

Pacheco, como presidente del Senado, es responsable por decidir sobre eventuales pedidos de destitución contra cualquiera de los once magistrados del Supremo, cuyos nombramientos son aprobados por la Cámara alta.

Bolsonaro presentó el pasado viernes el pedido de destitución contra De Moraes, quien lo ha incluido como sospechoso en unas investigaciones sobre divulgación de noticias falsas y ataques a la democracia.

En su demanda, el mandatario alegó que De Moraes actúa de manera "inquisitorial", con "parcialidad" y de forma "partidaria" al ser "al mismo tiempo investigador, acusador y juez" en ese proceso, que fue abierto por la Corte Suprema hace poco más de un año.

La inclusión de Bolsonaro a título de investigado en el proceso fue hecha a pedido del Tribunal Superior Electoral (TSE), después de una agresiva campaña del gobernante contra el sistema electrónico de sufragio que Brasil adoptó en 1996 y que desde entonces no ha sido objeto de ninguna denuncia de fraudes.

Sin embargo, Bolsonaro afirma, pese a admitir que no hay pruebas, que el sistema no es confiable y favorece las trampas, y llegó al extremo de asegurar que se prepara un fraude para las elecciones de 2022 en favor del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, su mayor adversario político y quien hasta ahora lidera todos los sondeos.

Bolsonaro incluso propuso un proyecto de enmienda constitucional para adoptar, junto con el voto electrónico, el antiguo sufragio con papeletas, pero esa iniciativa fue rechazada por el Congreso.

Aún así, la ultraderecha que respalda al Gobierno ha convocado a manifestaciones contra el Parlamento, la Corte Suprema y la Justicia electoral para el próximo 7 de setiembre, cuando se celebra el día de la Independencia de Brasil.

El propio Bolsonaro ha alentado esas manifestaciones y anunciado que asistirá a las que celebrarán en Brasilia y en Sao Paulo

elsiglo

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