ONU sobre Jerusalén: Washington tendrá sus consecuencias

Los resultados de la votación en la Asamblea General de la ONU sobre Jerusalén demuestran que “el chantaje” de Washington no ha funcionado, al tiempo que revelan la actitud selectiva de EE.UU. hacia el derecho internacional, señala un artículo analítico del periódico Vzgliad.

La Asamblea General de la ONU aprobó este jueves con 128 votos a favor, 9 en contra y 35 abstenciones una resolución para rechazar el reconocimiento estadounidense de Jerusalén como capital de Israel.
La postura de la ONU no tendrá influencia alguna en los planes de Washington, pero sí “en cómo los estadounidenses ven a la ONU” y en “cómo vemos a los países que no nos respetan en la ONU”, aseveró la embajadora de EE.UU ante ese órgano, Nikki Haley, añadiendo que “este voto será recordado”.
Donald Trump también había amenazado en la víspera de la votación con congelar ayuda a países de la ONU que votaran contra su decisión sobre Jerusalén. El mandatario norteamericano confió en que, de no ser oído, EE.UU. ahorrará “miles de millones” gracias a esta medida.

A EE.UU. solo le importa la posición de la ONU cuando le conviene

Según el artículo, EE.UU. ha dejado claro a través de las declaraciones de su embajadora que “no le importa la posición” de la mayoría de los países de la ONU, y que “toda la opinión pública y las leyes internacionales no son nada para Washington” si condenan la política estadounidense.

Al mismo tiempo, EE.UU. “no se cansa de citar al derecho internacional y a las exigencias de la mayoría en la ONU” cuando sí coinciden con sus intereses. Así, cuando se aprueba una resolución que condena a Moscú, los políticos norteamericanos realizan numerosas declaraciones sobre la necesidad de implementarla, refiriéndose a la opinión de la “comunidad internacional”.
“Puro chantaje”

Por otro lado, el artículo denuncia que EE.UU. intentó usar un “puro chantaje” para lograr un voto favorable de la Asamblea General, pero este “no ha funcionado”.

Además, algunos líderes internacionales, como el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, instaron a la comunidad mundial a no sucumbir a la presión estadounidense. “Señor Trump, no puede comprar la voluntad democrática de Turquía con sus dólares”, resaltó el líder turco.

En la misma línea, el ministro de Relaciones Exteriores palestino, Riyad al Maliki, enfatizó que los diplomáticos estadounidenses “cometen otro error” al amenazar a otros Estados y su derecho “a tomar decisiones soberanas”.

Presión económica con objetivos políticos

En opinión de Dmitri Drobnitski, politólogo ruso y especialista en política estadounidense, Washington podría utilizar la resolución de la ONU “como una excusa para privar a alguien de ayuda financiera”, sobre todo a los países a los que “quiso presionar durante mucho tiempo”.

Drobnitski pronostica que EE.UU. usará cada vez más la influencia económica para promover sus intereses. “La diplomacia económica, la presión económica y la influencia económica están adquiriendo una importancia sin precedentes ahora”, subrayó el analista, recordando que las sanciones contra Rusia “también son una presión económica con objetivos políticos”.

¿De verdad Trump podrá ahorrar?

La amenaza de Trump implicaría la suspensión de la asistencia financiera a los aliados estratégicos de EE.UU. en Oriente Medio, como Egipto, al que Washington debería proporcionar 1.380 millones de dólares en 2018. Turquía debe recibir el próximo año una ayuda militar relativamente modesta de 112 millones de dólares.

Sin embargo, incluso si Trump “se ahorrara” estas inversiones, estas cantidades no son comparables con la ayuda que Washington le ha prometido a Israel: 38.000 millones de dólares durante diez años, recuerda Vzgliad.

Fuente:RT