La música tiene un poder transformador que va más allá de los sonidos y las notas musicales. Es una herramienta que educa, disciplina y motiva a los jóvenes a descubrir nuevas habilidades, que pueden marcar una diferencia en su vida personal y profesional.


Y «elsiglo suena en las escuelas» se consolidó como una experiencia enriquecedora gracias al trabajo conjunto entre el equipo reporteril de elsiglo y la Banda Show Fundajup, organización con una trayectoria de más de diez años en la formación artística de jóvenes músicos de la región.
Fundada hace más de una década, esta agrupación ha sido protagonista de importantes desfiles culturales, entre ellos el tradicional desfile de las Ferias de San José, donde se ha destacado por su colorido y talento musical.
Los talleres se desarrollaron con disciplina, entusiasmo y una metodología didáctica que permitió a los jóvenes, no solo recibir conocimientos teóricos, sino experimentar de forma práctica el sonido de los instrumentos de banda de marcha.
Desde la lira hasta el redoblante, cada instrumento fue presentado con su historia, su función y su impacto dentro del contexto musical, lo que despertó el interés de quienes por primera vez se acercaban a este mundo.

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INTRO A LA BANDA
La jornada inició con una introducción a la música de banda, explicando su importancia en actos culturales, cívicos y recreativos. Los estudiantes se mostraron sorprendidos al conocer la complejidad y el valor artístico que representa ejecutar un instrumento musical en conjunto para producir armonía y ritmo.
Los instructores, acostumbrados al rigor de los desfiles y la disciplina artística, se convirtieron ese día en docentes, compartiendo técnicas, enseñanzas y motivación. No fue una labor menor, muchos de los participantes jamás habían sostenido un instrumento en sus manos, lo que hacía aún más especial cada avance que lograban durante la práctica.
«Fue un verdadero honor participar en este proyecto junto a elsiglo, donde aprendimos e iniciamos el verdadero aprendizaje sobre el baile y la música,» afirmó Mariángel Saavedra, tambor mayor de la banda y una de las instructoras durante la actividad.
Saavedra expuso con emoción como, además de la instrucción musical, trabajaron con las estudiantes pasos básicos de salsa y merengue, incluso combinándolos en una sola coreografía que fue ejecutada con entusiasmo por todas las participantes.

La música y el baile quedaron entrelazados en la actividad, enseñando a las jóvenes participantes a mover sus cuerpos con ritmo y precisión, fortaleciendo no solo su capacidad artística sino su confianza y autoestima. Este aspecto integral de la formación generó un ambiente de aprendizaje dinámico donde la disciplina se convirtió en diversión.
ARTE COLECTIVO
Por su parte, Cristian Martínez, instructor de lira, compartió reflexiones sobre el desarrollo del talento entre los estudiantes.

«En la actividad de hoy estuvimos ensayando más que todo percusión, y uno de segundo año mostró gran interés en la lira. Aunque es un instrumento complejo, él intentó aprender incluso una canción. Estoy sorprendido de cómo algunos estudiantes se desarrollaron tan rápido, nunca pensé que lo harían tan bien en su primera experiencia».
Por otro lado, Sebastián Ayala, manifestó sentirse comprometido con la formación musical de los jóvenes, a los que llamó nuevos talentos en el ámbito musical.
«Fue muy maravilloso y gratificante cuando lograban tocar algo. Se les notaba que tenían empeño y me fascinó poder enseñarles un poco de lo que yo realizo a diario junto a mis compañeros de la banda», dijo.
Durante las horas de trabajo, los estudiantes vivieron una inmersión total en lo que significa formar parte de una banda de música, trabajar en equipo, practicar con disciplina, respetar tiempos y ritmos, colaborar con los demás y compartir la alegría de crear arte en colectivo.

El proyecto también brindó la oportunidad de comprender que la música no es solo un pasatiempo, sino una disciplina que enseña valores esenciales como la responsabilidad, la constancia y la organización.
La experiencia pedagógica se convirtió en un espacio de autodescubrimiento para muchos, quienes manifestaron sentirse más motivados para perseguir metas personales con mayor empeño.
UNA EXPERIENCIA DISTINTA
Alexo Saavedra, director general de la Banda Show Fundajup, expresó que la actividad experimental se llevó a cabo con la finalidad de impartir conocimiento a los jóvenes en un área muy poco conocida por los participantes.

de la formación
«Hoy iniciamos una actividad bastante gratificante, compartiendo nuestros conocimientos musicales a través de talleres de música y coreografía con los estudiantes de esta institución privada. Les dimos la oportunidad de vivir una experiencia distinta, diferente, en la que de alguna manera entrarán en ese contexto cultural que desarrollamos las bandas show de marcha. Abrimos esas puertas para que los jóvenes se sientan atraídos por la música y el baile en nuestro mundo bandístico», indicó.
Saavedra destacó que fue especialmente sorprendente ver cómo los jóvenes, en poco tiempo, lograron ejecutar instrumentos como el redoblante y la lira, e incluso intentaron hacer sonar un trombón. Esta rápida adaptación evidenció no solo el talento natural de los participantes, sino también la eficacia del enfoque pedagógico implementado por los instructores.

El director de la banda añadió que la satisfacción más grande para cualquier docente es ver cuando un estudiante pone todo su empeño para alcanzar sus objetivos.
«Es bastante gratificante reconocer que, no solo en esta institución, sino en todo el estado, hay talento juvenil abundante. Es vital que estas actividades se sigan programando para continuar desarrollando y conociendo ese potencial en nuestros jóvenes,» concluyó Saavedra.
La propuesta de «elsiglo suena en las escuelas» no solo cumplió con su objetivo pedagógico, sino que sembró esperanza, inspiración y entusiasmo en cada uno de los jóvenes que participaron. La banda musical no sólo resonó en la institución educativa, sino también en el corazón de quienes descubrieron que la música puede transformar vidas, abrir caminos y construir sueños.

Marcando pauta en la educación
Con sus superpoderes del conocimiento, «Cogny» puede ver el futuro. ¿Qué vio? Que este proyecto continuará marcando pautas en la educación y la cultura de la región, dejando conocimiento y compromiso con la juventud, entiendo que los resultados pueden trascender cualquier expectativa.
Recordemos siempre:
- -La música se convierte en un puente educativo capaz de conectar el aprendizaje académico con el desarrollo integral de los jóvenes.
- -A través de la práctica musical, los estudiantes no solo adquieren habilidades artísticas, sino que también fortalecen competencias esenciales como concentración, memoria y disciplina.
- -Incorporar la música en la formación escolar fomenta valores que trascienden el ámbito artístico.
- -Estas cualidades se trasladan al desempeño académico, ayudando a los estudiantes a organizar su tiempo y asumir retos con mayor compromiso, convirtiendo la música en una aliada del aprendizaje formal.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
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