El “banco global de heces” que científicos están creando en Suiza

Una gran bóveda global ubicada en Suiza preservará las heces que contienen infinidad de bacterias en peligro de extinción, o sea un banco de ñoñas.

El “banco global de heces” que científicos están creando en Suiza elsiglo.com.ve
FOTO CORTESÍA

Diferentes especies de bacterias están en peligro de extinción, y la mejor manera de preservarlas es depositar muestras de heces y otros materiales biológicos de todo el mundo en una gran bóveda ubicada en Suiza, contra la silenciosa extinción de las bacterias.

Esta es la propuesta de un grupo de científicos, que ya han comenzado a trabajar en esta colección de microorganismos.

Los investigadores argumentan que este esfuerzo es fundamental para comprender mejor el papel que muchos de estos seres vivos juegan en nuestra salud.

En el futuro, la iniciativa, que reúne a universidades de varias partes del mundo, también puede dar como resultado nuevos tratamientos para varias enfermedades crónicas no transmisibles, como la obesidad, alzheimer y el asma.

Conocido como Microbiota Vault (Bóveda de microbiota), el proyecto, que se encuentra en fase piloto, se inspiró en otra iniciativa similar.

Un banco de más de 1,1 millones de tipos de semillas de todo el planeta ubicado en Svalbard, un archipiélago que pertenece a Noruega.

Función del banco global de heces

El objetivo del banco de semillas es almacenar estos materiales en un lugar seguro y, así, tener una reserva que garantice el suministro de alimentos en el futuro, en caso de que estas especies desaparezcan de la naturaleza por alguna razón, lo que pondría en peligro la seguridad alimentaria.

Al estudiar a los pueblos indígenas de la Amazonía, observó que la variedad de bacterias que portan en sus intestinos era prácticamente el doble de la detectada en un individuo estadounidense que vive en una gran ciudad.

Vale la pena recordar que la microbiota intestinal es un sistema complejo de microorganismos que reside en el sistema digestivo.

Las estimaciones más recientes señalan que está compuesta por 100 billones de seres vivos, que son fundamentales para nuestra salud.

Esta verdadera ciudad microscópica dentro de nuestros vientres está compuesta por varias especies de bacterias.

El microbiólogo Christian Hoffmann, que por ahora es el único representante brasileño que colabora con la Bóveda de heces, explica que esta desaparición de bacterias no se limita a nuestros intestinos.

«De la misma manera que estamos perdiendo plantas y animales, también estamos pasando por un proceso de extinción de los microorganismos que viven dentro de nosotros y también en la naturaleza», advierte.

También te puede interesar: Las heces de perro provocan contaminación al ecosistema

elsiglo