A pesar de los problemas económicos, la tradición de armar el pesebre en los hogares venezolanos se mantiene viva. Artesanos y vendedores en la ciudad de Maracay aseguran que aunque las ventas se mueven lentamente, el interés de la población por este símbolo navideño persiste, especialmente entre las generaciones mayores y los niños.

Oswaldo Navarro, artesano y vendedor, señaló que la consulta de precios se mantiene constante. «Sí preguntan muchísimo por los precios, sobre todo las personas mayores son las que tienen esta tradición. Los niños se enfocan mucho, pasan y ven los pesebres», indicó Navarro.
En cuanto a los costos, Navarro precisó que los precios varían para adaptarse a diferentes presupuestos. Los nacimientos más económicos, de tamaño pequeño, se pueden adquirir desde 5 dólares, mientras que los medianos se encuentran en 13 dólares. Las piezas más grandes, de aproximadamente 35 centímetros en juegos de ocho figuras, oscilan entre 25 y 30 dólares.
Para aquellas familias que buscan armar su propia pesebre en casa, el costo inicial es accesible. Navarro calculó que para montar uno se necesita un aproximado de entre 12 a 15 dólares. En este monto va incluido el papel, las luces y los accesorios si no los tienen, que son las casitas, el puente para hacer el río, las piedritas, todo ese tipo de cosas».

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Si el deseo es montar un pesebre de mayor tamaño, el presupuesto se incrementa ligeramente. El artesano calculó que para una versión más grande, la inversión se encuentra entre 20 y 25 dólares, un costo que sigue siendo manejable para muchas familias que desean mantener la costumbre.
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Navarro resaltó una tendencia importante entre sus clientes. La preferencia por el montaje en lugar de la compra de pesebres ya armados. «La mayoría lo arma en casa, siempre le gusta como más familiar, que todos apoyen, todos ayuden, siempre un domingo o un sábado familiar y todos en casa apoyan,» lo que refuerza el valor sentimental de esta tradición.
El aspecto económico también ofrece opciones de bajo costo para los accesorios y el material de base. Por ejemplo, el papel utilizado para simular el ambiente del pesebre está valorado en un dólar, y existen «combos de tres casitas, cuatro casitas por un dólar, eso es más o menos los precios que se manejan».
A pesar de que las ventas aún no alcanzan su punto máximo, los vendedores de artículos navideños mantienen una perspectiva optimista y esperan que el flujo de clientes se incremente en las próximas semanas. Confían en que, con la llegada de diciembre y el espíritu festivo, la compra de las figuras y accesorios se reactive.
FABIOLA RODRÍGUEZ | elsiglo
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