Lo que comenzó como una jornada comercial previa al fin de año culminó en caos y emergencia en el municipio Peña. Un local improvisado de venta de fuegos artificiales se incendió violentamente este miércoles en plena avenida El Trocadero de Yaritagua, provocando escenas de pánico entre comerciantes y transeúntes.

El siniestro, cuyas causas son investigadas por las autoridades, generó explosiones intermitentes y densas columnas de humo negro que se elevaron sobre la zona comercial. Testigos relataron una estampida de personas intentando alejarse del lugar mientras los artefactos pirotécnicos estallaban en todas direcciones.
El balance provisional reportado por los organismos de seguridad y socorro señala tres personas lesionadas, entre ellas una niña, quienes sufrieron quemaduras y heridas por la onda expansiva. Todos fueron trasladados al centro de salud más cercano para recibir atención médica.
Las llamas, avivadas por la mercancía incendiada, se extendieron con rapidez. Una residencia cercana resultó afectada por el fuego, mientras que cuatro vehículos que se encontraban estacionados en el perímetro de las calles 10 y 11 fueron consumidos por las llamas. Entre ellos, un camión 350 y tres motocicletas quedaron totalmente destruidos.
Cuerpos de Bomberos, Policía Municipal y Protección Civil se desplegaron en el lugar para controlar el incendio, enfriar el área y evitar que el fuego alcanzara otros comercios aledaños. El operativo se extendió por más de una hora.
AUTORIDADES ADVIERTEN SOBRE LA VENTA IRREGULAR
El comandante de Bomberos del estado Yaracuy, José Gregorio Pérez, indicó que se trataba de un puesto de venta no autorizado. «En época decembrina se multiplica el comercio informal de pirotecnia, exponiendo a la comunidad a un riesgo extremo. Este es un lamentable ejemplo de las consecuencias», declaró.
El caso fue asumido por las autoridades competentes para determinar responsabilidades. Mientras tanto, las familias afectadas por la destrucción de sus vehículos y la vivienda evaluaban los daños materiales, en medio de una jornada que pasó de la expectativa festiva a la emergencia.
LUIS ANTONIO QUINTERO
GM











