El venezolano, ahora con los Gigantes, batea para .390 en lo que va de abril y ratifica que es uno de los peloteros con mejor contacto en las Grandes Ligas.

Luis Arráez encontró su ritmo habitual con el madero. En los últimos siete encuentros, el yaracuyano se ha consolidado como uno de los bateadores más encendidos de las Mayores. Fiel a la esencia que ha marcado su carrera, el contacto sigue siendo el factor que lo distingue como uno de los toleteros más solventes del negocio; en sus recientes 24 turnos lo ha ratificado con 10 hits, para un robusto promedio de .417.
En lo que va de abril, el infielder de los Gigantes apenas ha estado cuatro días por debajo de la barrera de los .300 puntos. Desde el 5 hasta el 14 de este mes, solo se ha ido en blanco en una oportunidad (el 10 de abril contra los Orioles). En líneas generales, Arráez elevó su promedio global a .333, el octavo mejor en todas las Grandes Liga, producto de 20 inatrapables en 60 oportunidades legales. Cabe destacar que el criollo estuvo un par de días fuera de la alineación recientemente debido a una molestia en su mano derecha.
La noche del martes, el venezolano se fue de 4-3 en la derrota de los Gigantes ante los Rojos en Cincinnati. Fue su sexto encuentro de la campaña con múltiples hits, una cifra que apuntala su extraordinario rendimiento en abril, mes en el que batea para .390.
También te puede interesar: La Vinotinto Sub 17 busca boleto para el Mundial de Qatar
No se poncha
A lo largo de sus ocho temporadas en la Gran Carpa, el pelotero de 29 años ha registrado un bajo porcentaje de bases por bolas recibidas (6.0 BB%). Esta característica influye en que su porcentaje de embasado (OBP) no resulte tan atractivo para las organizaciones que buscan métricas de paciencia extrema en el plato. Sin embargo, su porcentaje de ponches (6.0 K%) se mantiene muy por debajo de la media de la liga, un valor incalculable para mover corredores y evitar outs improductivos.
Arráez, quien pactó por un año y 12 nmillones de dólares con el equipo de San Francisco, ostenta un currículo envidiable como ganador de tres títulos de bateo consecutivos en ambas ligas: 2022 (Mellizos), 2023 (Marlins) y 2024 (Marlins y Padres). En la presente campaña, su enfoque sigue siendo el contacto puro, acumulando apenas tres extrabases: un par de dobles y un triple.
EL NACIONAL
KC
