Comerciantes de la economía social ubicados en el centro de Maracay reportan un flujo de ventas bajo, pero estable. Los trabajadores de distintos rubros señalaron que, pese a que el movimiento comercial podría ser mejor, se mantiene lo suficiente para cubrir lo necesario. El eje de las avenidas Santos Michelena y la calle Sánchez Carrero es un punto de convergencia crítico para el consumo popular.

Aldemar Rivero, quien vende café molido en la avenida Michelena con Sánchez Carrero, destacó que las ventas son lentas, pero constantes. «En la casa siempre falta café», dijo el comerciante, Rivero explicó que su producto es un bien de necesidad básica para jefes de hogar y adultos mayores, por lo que es una garantía de que siempre existirá demanda.
Aldemar Rivero, explico que espera un incremento en las ventas, debido a que el inicio de la temporada de lluvias beneficia la venta de café.


Por su parte, Bárbara Guedes vende combos de hallaquitas y jugo en la calle Sánchez Carrero. La joven señaló que el movimiento es «normal», aunque depende por completo del tráfico de peatones en la zona. Su estrategia es: ofrecer una hallaquita con carne mechada, pollo, guiso o chicharrón más un jugo por 900 bolívares. Este combo de productos le permite atraer a más clientes.
Otra vendedora de la zona, llamada Michel Rangel, aseguró que sus frappés y helados cremosos tienen un desempeño positivo cuando las temperaturas suben. «El calor es mi principal impulsor de ingresos», confesó la comerciante. Sin embargo, reconoció que la variación entre un día y otro es significativa. Con la llegada del periodo de lluvias, anticipa una contracción en sus ventas.


Por último, Williams Salazar, quien comercia cachapas con queso de mano, chorizo y pollo, expresó que su desempeño es «regular» y con tendencia negativa. «La situación país es la causa del descenso en el consumo», lamentó.
Para hacer frente a la baja demanda, ofrece tres precios: 3, 6 y cuatro unidades por 10 dólares. Busca así asegurar tener un combo disponible para cada presupuesto y mantener así una clientela cautiva. Salazar mencionó que tiene fe de que la economía se estabilice y así evitar el cierre masivo de negocios.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
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