Un sondeo entre mototaxistas del casco central revela que el flujo de pasajeros se redujo drásticamente en los últimos meses. Aseguran que el problema del combustible y el pasaje urbano no tienen mucho impacto en la situación, sin embargo, la saturación del oficio y las aplicaciones de bajo costo si profundizan la crisis según el gremio.

La jornada de un mototaxistas en Maracay solía comenzar con varias carreras encadenadas. Hoy, muchos pasan horas bajo el sol esperando un cliente. Una encuesta realizada entre conductores del municipio Girardot confirmó la tendencia: la demanda está por el suelo.
Entre los consultados tenemos a Josué Barbosa, quien afirmó que antes la demanda era mucho mayor. El trabajador estima que la caída supera el cuarenta por ciento en su caso particular.
Barbosa señaló como principal causa de esta tendencia a la saturación del mercado, con nuevos conductores. Destacó que, la mayoría de los jóvenes que se compran una moto ven como una opción poner un casco de mototaxista y salir a la calle a probar suerte, lo que genera mayor competencia y pone en desventaja a los trabajadores de oficio.
Se reduce el número de carreras
Douglas Montero, también encuestado, detalló que los trayectos cortos son los más afectados. «La gente prefiere caminar o tomar una camioneta por 0,30 de dólar, antes que pagar dos dólares en moto», explicó Montero. Las carreras hacia el Hospital Central o hacia El Castaño aún se mantienen, pero con menor frecuencia.

Según la percepción de Montero, siete de cada diez conductores viven hoy una situación difícil. «El que antes hacía veinte dólares diarios, ahora apenas llega a diez», afirmó. Este ingreso, dice, no cubre gasolina, mantenimiento y comida.
Un sector en tensión
Montero aseguró que plataformas como Rider y Yumi captaron una parte importante de los usuarios. «Ofrecen carreras más baratas y el cliente solo aprieta un botón», criticó. El conductor independiente siente que existe una competencia desleal por parte de las empresas.

Sin embargo, ambos encuestados coinciden en un punto: la rapidez sigue siendo la principal fortaleza del mototaxi. «Para ir al trabajo o a una emergencia médica, la moto no tiene competencia», puntualizó Barbosa. Pero esa ventaja, advierte, no basta si la economía del ciudadano no da para pagar el servicio.
Los números hablan por sí solos. La demanda de carreras en Maracay no es la misma de hace un año. La combinación de más conductores, aplicaciones con tarifas reducidas y el bolsillo apretado de los usuarios afecta la rentabilidad del negocio. Los mototaxistas independientes resisten con calidad y seguridad, pero el tiempo de espera sigue aumentando. Y con él, la incertidumbre.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
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