En cumplimiento de las disposiciones emanadas por las autoridades Nacionales, este jueves 19 de marzo entra en vigencia el ajuste en el costo del pasaje en el municipio José Félix Ribas, estado Aragua, medida que eleva la tarifa urbana de 60 a 100 bolívares, generando diversas reacciones entre usuarios y transportistas de la jurisdicción.

Durante un recorrido efectuado por el equipo reporteril del diario elsiglo por las principales paradas y terminales de la localidad, se pudo constatar que, aunque en otros municipios de la región, el incremento ya había comenzado a aplicarse de manera progresiva, fue a partir de la publicación oficial en gaceta cuando los conductores de Ribas formalizaron la implementación de la nueva tarifa.
En este contexto, choferes del transporte público señalaron que el ajuste responde a la necesidad de equilibrar los costos operativos del servicio, los cuales, según indicaron, se han visto impactados por el encarecimiento de repuestos, mantenimiento de unidades y adquisición de combustible. No obstante, la medida ha encontrado resistencia en un importante sector de la población usuaria.
Cientos de ciudadanos manifestaron su descontento ante el incremento, argumentando que sus ingresos actuales no se corresponden con la nueva realidad tarifaria. Aseguran, que el aumento representa una carga significativa, para quienes dependen diariamente del transporte público, para cumplir con sus jornadas laborales, académicas o diligencias personales.
Asimismo, se conoció que la tarifa de 100 bolívares aplicará principalmente en rutas urbanas céntricas, mientras que para sectores más alejados de la jurisdicción, el pasaje podría oscilar entre 120 y hasta 150 bolívares, dependiendo de la distancia recorrida. Esta diferenciación ha conseguido aún mayor expectativa, entre los habitantes de comunidades periféricas, quienes verán el alza de forma más notable el costo de su movilidad diaria.
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Tal es el caso de María Montesinos, residente de La Victoria, quien expresó su inquietud ante la situación: «Me parece ilógico el alza en el precio del pasaje, pues seguimos manteniendo el mismo sueldo, lo que no nos dará la base. Yo cobro sueldo mínimo, son 160 bolívares, y trabajo cinco días; imagínate, eso sin gastar en nada más, sino solo el pasaje».
Su testimonio refleja el sentir de muchos ciudadanos que consideran, que el ajuste no fue acompañado de medidas paralelas que permitan proteger el poder adquisitivo de la población, especialmente en un contexto económico, donde los ingresos permanecen limitados frente al constante incremento de bienes y servicios.
A pesar de las críticas, algunos usuarios reconocieron la compleja realidad que enfrentan los transportistas, señalando que el deterioro de las unidades y la escasez de insumos, también inciden en la calidad y continuidad del servicio. Sin embargo, coinciden en que resulta necesario establecer mecanismos de diálogo, que permitan alcanzar un equilibrio entre ambas partes.
De esta manera, el aumento del pasaje en el municipio José Félix Ribas, no sólo marca un nuevo movimiento en la dinámica del transporte público, sino que también pone sobre la mesa el desafío de armonizar las necesidades del sector con las posibilidades económicas de la ciudadanía, en busca de soluciones sostenibles que beneficien al colectivo en general.
DANIEL MELLADO | elsiglo
