CLERICOT, un cóctel ideal para cada ocasión

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El clericot también llamado “clericó” es un cóctel elaborado principalmente con vino tinto, aunque en la actualidad lo podemos encontrar también con vinos blancos o rosados. 

En el mundo de la coctelería existe una gran variedad de cócteles, como el emblemático Cosmopolitan, la tradicional Margarita, el Daiquiri o el Bloody Mary, que son bebidas que no deben faltar en nuestro menú. Puedes conocer los cócteles más famosos del mundo aquí.

De esta manera, el clericot resulta un cóctel más ameno, suave y apto para el verano, como si se tratara de una bebida destinada a compartir, aunque no por ello pierde su carácter.

Además, uno de los ingredientes principales son las frutas, desde manzanas hasta fresas, pasando por melocotones, melón, naranjas o uvas. Además, se pueden emplear diferentes zumos, sodas o destilados como el vodka o brandy, por ejemplo.

El origen del clericot es romano. Nació en las fiestas en honor a Pomona, la diosa de los frutos y los árboles. Esta tradición se vio enriquecida con las celebraciones celtas, quienes festejaban a un caballero llamado Samhain, tomando vino durante las mismas fechas.

En India, mientras fue colonia inglesa, se acostumbraba a tomar esta bebida en una copa tipo clarete (copa con paredes altas utilizada anteriormente para servir vino de Bordeaux), y por ello recibió el mismo nombre. Fue con la llegada de ingleses al continente americano, concretamente a países como Argentina y Uruguay, cuando la bebida comenzó a llamarse “clericot” o “clericó”.

Asimismo, su preparación es sencilla primero, se cortan en cubos pequeños las frutas previamente lavadas y se incorporan en una jarra. Se agregan las bebidas, no hay un orden específico, pero es recomendable añadirlas una a una y no todas al mismo tiempo para que el color sea atractivo y no turbio.

Finalmente, se deja reposar durante al menos 15 minutos para concentrar sabores y aromas. Es muy parecido al vino caliente, bebida que se elabora con los mismos ingredientes, adicionando especias y que es muy consumido en Europa durante los últimos meses del año. La diferencia, como indica su nombre, es que se calienta y se sirve de esa manera, mientras que el clericot no, su perfecto servicio es acompañando con hielo.

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