Cristo del Calvario cumplió 225 años acompañando a los ribenses

El municipio José Félix Ribas, específicamente la zona norte de la ciudad de La Victoria, se desbordó con la multitud de feligreses, quienes en el marco de las medidas de bioseguridad, asistieron a rendir homenaje y ratificar su fe ante su patrón El Cristo del Calvario, quien arribó a sus 225 años de aparición, como lo hacen cada 14 de septiembre.

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Cristo
El Cristo del Calvario arribó a sus 225 años de aparición

La conmemoración por el día del "Hombre del Guayuco" como se le conoce popularmente, se inició desde bien temprano con el característico toque de campanas, que dieron la apertura a la gran misa solemne que albergó a gran parte del pueblo ribense y devotos de diferentes rincones del eje Este y del país, quienes pudieron elevar sus plegarias y disfrutar de un hermoso espectáculo de cohetes y fuegos artificiales como ocurre todos los años.

Y es que a las 9:00 de la mañana el padre Juan Carlos Rincones, párroco de la Iglesia del Buen Pastor, ofició la lectura de la liturgia, pidiendo a los presentes replicar en sus hogares y en las comunidades el amor paciente y comprensivo que representa al Hijo de Dios, para alcanzar la paz y el bienestar de todos.

"La Fiesta del Cristo del Calvario es una celebración que es propia del municipio Ribas, pero que alberga la fe de muchos venezolanos. Él está presente en todas partes, en las casas, establecimientos, carros, en el sentir de la gente.

Está en el corazón de las familias. Celebrar hoy su fiesta no es más que reconocer su presencia amorosa y paciente en Ribas y en toda Venezuela durante 225 años. Ese amor paciente es el que tenemos que tener. No se trata de decaer, es saber que el trabajo requiere paciencia. Para conseguir las cosas buenas hay que trabajar y perseverar, cumplir los mandamientos. Ribas es heredero de una tradición centenaria que está encarnada en el pueblo, arraigada en su mente, historia y cultura, por lo que debemos tratar de mantenerla pura e intacta", manifestó.

En este sentido, pasadas las 11:00 de la mañana concluyó la actividad en medio de cantos y rezos, a juicio del párroco de la entidad, estuvo muy hermosa y concurrida. "Hoy más que nunca se destacó el fervor del pueblo ribense. Nuestro Cristo en su momento caminó al lado de su pueblo para repartir bendiciones y llenarlos de esperanza, por eso es momento que vengamos a venerarlo en el sitio donde apareció para el gozo de todos y en unión".

El Santo Patrono de la zona noroeste victoriana, este año estuvo adornado por una gran cantidad de flores de todos los tipos, en colores rojo, amarillo y blanco, como símbolos del amor, prosperidad y de la paz, ofreciendo un mensaje de reconciliación, unión, salud, hermandad y justicia, "que es lo que tanto anhelamos en este momento", dijo la autoridad eclesiástica.

De la misma forma, lució un traje blanco adornado con bordados dorados, que realzan el guayuco del Rey Crucificado. Esta hermosa creación tiene una connotación muy especial, porque fue donado por los fieles de la entidad, quienes hicieron un gran esfuerzo y sacrificio para elaborarlo a su Santo en la Cruz.

Con respecto al tema, Thaydé Torres, presidenta de la Sociedad Benéfica Jesús en El Calvario, destacó la importancia que ha tomado la fiesta patronal en el estado Aragua, al tiempo que agradeció el apoyo prestado por las autoridades gubernamentales y la masiva participación del pueblo en las diversas actividades conmemorativas realizadas en días previos.

"Estamos muy contentos no sólo estamos conmemorando nuestro patrón, sino también nuestra unidad como pueblo de Dios, que a pesar de las vicisitudes permanece unido. Hoy también estamos celebrando que ya casi nuestra Sociedad va a arribar a sus 150 años acompañando esta hermosa tradición", puntualizó Torres.

EJECUTIVO RIBENSE PRESENTES CON EL CRISTO

Sumiré Ferrara, alcaldesa de la entidad, en medio de la conmemoración, en compañía de sus familiares, gabinete de gobierno y demás autoridades regionales, afirmó sentirse contenta y complacida por la cantidad de gente que asistió a la misa. Le pidió muchas bendiciones y salud para seguir luchando por la paz y el bien del pueblo.

"El mensaje es para todos los ribenses, que no nos dejemos atemorizar por las angustias, porque Dios está ahí con nosotros. Él y su hijo Jesús en esa ocasión bajo su advocación de El Calvario, nos iluminen para seguir buscando ese municipio y esa Venezuela que todos queremos y merecemos. No podemos flaquear. Yo me refugio en Dios para seguir en esta lucha. Refugiémonos en Él y su Jesús de El Calvario", expresó.

SENTIR DE LOS DEVOTOS EN MANOS DEL CRISTO DEL CALVARIO

En el sitio de fe, devoción y celebración, logramos conocer de primera mano, como cuando se trata de fe y amor por el Hijo de Dios, no existe impedimento alguno para los fieles, dejando a un lado dificultades como la prevención ante la latente pandemia por Covid-19, la inseguridad y la gran caminata que debe realizar para llegar al lugar de la aparición de su Venerado.

Entre los creyentes se encontraba Juan Silva, quien comentó: "Nuestro Cristo del Calvario, es conocido porque es un ser de milagros, acá en la ciudad de La Victoria es un símbolo de encuentro y oración. Nuestro negrito ha concedido muchos milagros en la ciudad. Él para mi representa la fe, uno siente paz cuando viene para acá y la comunidad está muy orgullosa, ya que la capilla tiene 205 años de erigida".

El señor Silva indicó que participar sólo de la misa y la procesión no basta para celebrar a su Patrón, pues también realizan una serie de oraciones el día antes, subiendo el largo trayecto de escaleras que hay para llegar al atrio de la Capilla de El Calvario.

"Nos reunimos muchas personas como tradición para en la tarde del día 13 iniciar a subir las escaleras bajo las melodías y santas y rezos. En ese camino los participantes agracen y piden al Hijo de Dios Crucificado y ofrecen el sacrificio que para el momento están realizando. Es una actividad muy bonita que año tras año se vuelve parte de la festividad", puntualizó Silva.

"EL HOMBRE DEL GUAYUCO" VISITÓ LAS CALLES

Pasadas las horas del mediodía, se celebró una de las actividades más esperadas del día, por su belleza y connotación espiritual. La imagen de El Cristo del Calvario salió a hombro de cargadores y devotos a recorrer las calles de El Calvario, Colón, Pía Monte, Guzmán Blanco, Libertador, sin dejar a un lado la plazoleta de La Cruz de Mayo del barrio de Jesús.

Este año, como ocurre desde hace un tiempo, los creyentes de esta parte del estado Aragua, coincidieron en su petición, de paz, salud y reconciliación para Venezuela.

Rebeca Villamizar, quien es fiel creyente desde hace más de 40 años, manifestó su alegría porque esta tradición se siga manteniendo, pese a las adversidades, pues según ella es una forma de unir a los ciudadanos, sin ningún tipo de discriminación.

"Lo que necesitamos actualmente es unión, salud muchísima salud, que recemos juntos, que tengamos fe pero todos en comunidad. Este es un santo que a La Victoria nos ha ofrecido gran cantidad de milagros y esta situación que estamos pasando también caducará y volveremos a ser los mismos. Pero poniendo en práctica nuestra fe, juntos como hermanos", aseveró.

DANIEL MELLADO | elsiglo

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