A joven lo ultimaron a tiros en La Marcelota

Como Eduardo Alexander Ortega Risso, de 18 años de edad, fue identificado el joven que murió en un presunto enfrentamiento con funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana en la calle Lagunita del barrio La Marcelota, parroquia Pedro Arévalo Aponte del municipio Santiago Mariño del estado Aragua.

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Sitio donde se produjo el presunto enfrentamiento

Rosa Liendo, cuñada del ciudadano, manifestó a los reporteros que el suceso ocurrió el sábado pasado a las 2:00 de la tarde, “cuando mi cuñado salió de la residencia donde vive su progenitora, y se trasladó a un sitio del referido barrio a realizar una diligencia personal e inesperadamente lo abordaron unos 15 funcionarios que realizaban un dispositivo especial en la zona tras la captura de presuntos delincuentes, mientras que otro grupo de militares peinaba la zona montañosa”.

Los guardias preguntaban por el pran del barrio y “mi cuñado les manifestó que ese ciudadano que buscaban había muerto en un procedimiento policial”.

– Como no dio una respuesta satisfactoria, uno de los militares, quizás molesto, le efectuó un disparo a nivel de las piernas, y de allí se lo llevaron en un vehículo al ambulatorio de Turmero supuestamente para brindarle los primeros auxilios, dijo la señora.

Sin embargo, “Ortega llegó muerto a ese centro asistencial, y después los guardias aparentaron un presunto enfrentamiento, cuando eso es totalmente falso”, afirmó.

Destacó asimismo, “el arma de fuego que apareció en escena, los guardias se la sembraron a mi cuñado y hay vecinos que vieron el momento que efectuaban ese procedimiento injustamente”.

Comentó que allí no hubo un enfrentamiento sino un mal procedimiento de los militares, y aunque ya no tenemos a mi cuñado vivo, quiero aclarar públicamente que él no era ningún delincuente.

Eduardo Alexander, junto a su progenitora, identificada como María Ortega, trabajaba de buhonero en el Mercado Mayorista en la Intercomunal Turmero, expresó la denunciante.

Señalando que el muchacho, quien no dejó hijos, no era mala gente sino un trabajador honesto. Añadiendo que su suegra acaba de dar a luz y por eso ella no está haciendo los trámites para retirar el cadáver en el Servicio de Medicina y Ciencias Forenses, en Caña de Azúcar.

Pidió que le entreguen el cadáver del joven para darle cristiana sepultura, y además informó que por el simple hecho de vivir en La Marcelota, “nosotros no somos delincuentes sino personas humildes que luchamos por vivir tranquilamente en medio de las adversidades por las que estamos pasando los venezolanos”.

Finalizó diciendo que los delincuentes se marcharon de La Marcelota, que los dejen vivir en paz y armonía.

elsiglo

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