En pleno cierre de año, los comerciantes del municipio Revenga, en el estado Aragua, reportan un notable dinamismo en la venta de granos, alimentos que continúan posicionándose como la opción más accesible y rendidora para las familias de la localidad.

A pesar de las variaciones de precios, frijoles, caraotas y lentejas se mantienen entre los productos de mayor salida en los expendios populares.
Juan Ortiz, vendedor en un punto comercial del casco central, destacó que la economía del hogar ha llevado a que los granos se conviertan en el «resuelve» más buscado por los revenguenses.
«Estos alimentos son los más económicos. Los granos, el frijol, las caraotas, las lentejas, aunque están algo costosas. Pero sí, eso es lo que se mueve realmente aquí, los granos. Pero más los frijoles y las caraotas», explicó.
Los precios actuales reflejan esa realidad. Ortiz detalló que el frijol oscila alrededor de los 500 bolívares, mientras que la caraota alcanza los 750 bolívares y la lenteja ronda los 850 bolívares, ubicándose como la más costosa de las tres. Sin embargo, el comprador sigue apostando por ellas debido al rendimiento y la posibilidad de estirar el presupuesto familiar.
Otro comerciante del sector, Saúl Rosales, confirmó que la venta diaria de granos mantiene un ritmo sólido, incluso superior al de otros rubros básicos. En el día se venden muchos granos. En un día bueno te pueden salir hasta 25 kilos», señaló.
Rosales precisó que sólo las caraotas registran un movimiento estable de alrededor de 6 kilos diarios, cifra que puede duplicarse hasta 12 kilos en jornadas de mayor afluencia. Los frijoles, igualmente, presentan una rotación constante que se fortalece durante los días pico.
En cuanto al comportamiento del consumidor, los comerciantes coinciden en que lunes y sábado son las fechas de mayor actividad. «Miércoles es demasiado suave, pero lunes y sábado son los días buenos», apuntó Rosales.
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No obstante, hay un elemento determinante que dispara las ventas y es la llegada de los bonos sociales. «Los días de los bonos, eso es mundial. Por ejemplo, yo un día normal vendo cierta cantidad, pero un día de bonos hasta tres o cuatro veces más vendo», indicó.
Los vendedores aseguran que este patrón se repite cada mes, impulsando temporalmente la demanda y permitiendo una recuperación en los ingresos del sector informal.
Con precios que aún resultan manejables para la mayoría y una demanda que no cede, los comerciantes esperan que este cierre de año continúe con la misma tendencia: ventas sólidas y consumidores fieles a uno de los alimentos más tradicionales y prácticos de la dieta venezolana.
HERNÁN GONZÁLEZ
GM
