La preocupación y el descontento se sienten cada día más en el sector universitario aragüeño. Recientemente, trabajadores universitarios de la región realizaron una concentración pacífica en las afueras de la Universidad Central de Venezuela (UCV), núcleo Maracay, específicamente en el monumento a los estudiantes caídos. El objetivo principal de la jornada fue exigir mejoras en el ingreso mínimo nacional, del cual dependen directamente las bonificaciones vacacionales y recreacionales.

En el encuentro participaron personal docente, administrativo y obrero, quienes buscan visibilizar la lamentable pérdida que han sufrido estos beneficios contractuales en los últimos años. Los manifestantes alzaron sus voces para clamar por un ajuste salarial que les permita disfrutar dignamente de sus vacaciones.

«Exigimos al estado venezolano, como padres y madre de familia, como hacedores de esta patria, porque no dejamos nuestra responsabilidades al lado, sino que la estamos cumpliendo cabalmente, que también se pongan la mano en el corazón y piensen en nuestras familias, quienes dependen de nosotros, de nuestro sueldo, de nuestros ingresos», expresó Suhail Rodríguez, secretaria general del sindicato de obreros de la Upel Maracay.
«Estamos la familias universitarias, exigiendo que nos incorporen al bono vacacional, el bono de guerra o la cesta ticket para poder aumentar esa bonificación», añadió Rodríguez.
DEVALUACIÓN DEL BONO VACACIONAL ES ALARMANTE
Los datos presentados por los gremios universitarios durante la concentración dibujan un panorama desalentador sobre la devaluación del bono vacacional entre 2022 y 2025.
En 2022, se reportó que un trabajador universitario promedio recibió un monto equivalente a aproximadamente 400 dólares. Más específicamente, un Profesor Titular (con doctorado y 25 años de experiencia) percibió entre 506 y 745 dólares (otra cifra mencionada en reportes de ese año fue de 1.081 dólares)
Se estima que para 2025, el monto a recibir no superará los 120 dólares para la mayoría del personal. Un Profesor Titular con doctorado y 25 años de experiencia que en 2022 recibió cifras superiores a los $500, ahora espera recibir un monto que ronda los 56 dólares. Para los técnicos administrativos, el bono se desplomó de $461 en 2022 a apenas 24 dólares en 2025.
En general, se anticipa que los montos para 2025 serán similares o incluso menores en términos reales a los de 2024, cuando oscilaron entre 7 y 14 dólares (equivalentes a 250 y 500 bolívares aproximadamente en julio de 2024, según el tipo de cambio).
Los manifestantes enfatizaron que, aunque estas cifras se expresan en dólares para reflejar la pérdida real del poder de compra, el pago efectivo se realiza en bolívares al tipo de cambio oficial.

«Si hoy el gobierno deposita el bono vacacional, tal como lo está enviando a las universidades en los instructivos, definitivamente estará decretando la desaparición del salario y de las vacaciones, del derecho al disfrute de vacaciones de la familia universitaria. Es algo que no tiene ningún referente en la historia venezolana, y por tanto hoy la familia universitaria exige la incorporación del ingreso de guerra económica, así como el bono de cesta ticket a ese cálculo para el bono vacacional», exigió el profesor Niuman Páez, presidente de la asociación de profesores de la Upel Maracay.
Una de las principales exigencias de los profesores universitarios es que el bono vacacional, que corresponde a 105 días de salario integral, se calcule con base en el llamado «ingreso contra la guerra económica».

Rogelio Castro, secretario general del sindicato obrero Sutra UCV Aragua, durante la manifestación, recordó que «también que se le exige al gobierno que derogue dos instrumentos neoliberales, que son los que están acabando con la clase trabajadora en Venezuela, que es el memorando 2792 y el instructivo de la Onapre, dos instrumentos que ellos utilizan para desconocer los contratos colectivos, desconocer a los gremios establecidos y poder aplicar las medidas en contra de los trabajadores».
La concentración en la UCV Maracay es un reflejo del creciente descontento en el sector universitario y un llamado de atención a las autoridades nacionales, para que se tomen medidas urgentes que frenen la «desaparición salarial» y garanticen condiciones de vida justas para quienes dedican su vida a la educación en Venezuela.
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FABIOLA RODRÍGUEZ | elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA
LG
