Vecinos de la comunidad de El Progreso, específicamente de la calle San Pedro, municipio Mario Briceño Iragorry, informaron sobre las condiciones deplorables en las que se encuentra su vía principal.

Los habitantes denunciaron que, a pesar de llevar varios años esperando una solución, sus llamados a las autoridades, especialmente al alcalde, no han obtenido respuesta hasta la fecha.
De acuerdo con lo informado por los habitantes, los huecos en las principales calles del sector son cada día más profundos, generando incertidumbre en los conductores y los vecinos de la zona.
«Esto es algo que lleva mucho tiempo así, los huecos son tan grandes que parecen cráteres. Es imposible manejar sin causarle daño a los carros, y los niños corren peligro al jugar o caminar por aquí», expresó Belén Guzmán, vecina de la comunidad.

La vialidad destrozada no solo genera daños a los vehículos sino que también dificulta el acceso de servicios básicos y pone en riesgo la seguridad de los transeúntes, especialmente en horas nocturnas o durante la época de lluvias.

Por otra parte, los ciudadanos señalaron con preocupación las graves deficiencias en el servicio de aseo urbano y denunciaron que la recolección de basura es irregular y deficiente.
Esas fallas provocan la acumulación de desechos sólidos en las calles internas y esquinas del sector, generando focos de contaminación, malos olores y la proliferación de insectos.
Una vialidad intransitable y la acumulación de basura crean un ambiente insalubre que afecta directamente la calidad de vida y la salud de los residentes de El Progreso.
En este sentido, la comunidad se siente desatendida y exige una pronta intervención por parte de la Alcaldía del municipio Mario Briceño Iragorry y de los entes responsables de los servicios públicos.
Sin interés de conflictos, los vecinos de El Progreso claman por un plan integral que contemple el asfaltado y la reparación de las calles, así como la normalización y optimización del servicio de recolección de desechos sólidos. Solo así podrán recuperar la dignidad y el bienestar en su comunidad, que lleva años esperando respuestas a estas problemáticas fundamentales
FABIOLA RODRÍGUEZ | elsiglo
CJL