La venta de queso en la ciudad de La Victoria, municipio Ribas, ha mostrado estabilidad durante el primer mes del año 2026, a pesar de los cambios en los precios de otros productos de la canasta básica. Comerciantes locales aseguran que este alimento continúa siendo uno de los más demandados por la comunidad, gracias a su versatilidad en la preparación de platillos diarios, especialmente cuando otros alimentos presentan precios elevados o fluctuantes.

Daniel Campos, vendedor de queso en el centro de la ciudad, explicó que, aunque las comercializaciones no han alcanzado picos altos como en años anteriores, la estabilidad se mantiene gracias a la constante demanda de los consumidores.
«El queso mantiene un costo que se acerca mucho al nuevo precio del pollo, lo que quiere decir que no está tan económico, entonces hay veces que las personas prefieren comprar pollo antes que queso o compran menos», señaló Campos.
El comerciante agregó que, a pesar de la competitividad en los precios de otros alimentos, la comunidad sigue adquiriendo cantidades considerables de este producto, que van desde los 200 gramos hasta los 3 kilogramos por persona.
Según Campos, el comportamiento de compra refleja un patrón de cautela por parte de los consumidores, quienes observan los declives en los precios de los alimentos antes de decidir sus adquisiciones.
«Ahora mismo las personas compran con cautela. Esperan que todo se organice para poder seguir comprando, sin que afecte su presupuesto», añadió.

Este fenómeno refleja una tendencia que combina economía doméstica con hábitos de consumo tradicionales. El queso, considerado por muchos como un «resuelve» en la cocina, mantiene su lugar en la mesa de los hogares victorianos, siendo un aliado en la preparación de desayunos, almuerzos y cenas. Su versatilidad le permite complementar desde platos sencillos, hasta preparaciones más elaboradas, lo que lo convierte en un alimento prioritario a pesar de los ajustes en otros precios.
Comerciantes locales reconocen la importancia de adaptarse a esta dinámica; la estabilidad de ventas ha permitido a pequeños y medianos vendedores, mantener un flujo comercial constante, aun cuando las compras se realizan de manera más mesurada.
Campos enfatizó que la clave radica en ofrecer productos frescos y en cantidades que se ajusten a las necesidades de cada consumidor, permitiendo que el queso siga siendo accesible y atractivo.
En resumidas cuentas, la venta de queso en La Victoria refleja un equilibrio entre oferta y demanda, donde la comunidad continúa considerando este alimento como esencial en su dieta diaria. Los comerciantes, por su parte, ajustan sus estrategias a la cautela del consumidor, asegurando que, a pesar de la volatilidad de otros precios, el queso siga ocupando un lugar privilegiado en la economía doméstica y en la alimentación cotidiana de la región.
DANIEL MELLADO
CJL
