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Carniceros de Revenga se adaptan a la baja de precios

Los comerciantes dedicados a la venta de pollo y carne en el municipio José Rafael Revenga, en el estado Aragua, atraviesan semanas de cambios y reajustes, marcados por la reciente disminución en los precios de estos productos esenciales de la cesta alimentaria.

Carniceros de Revenga se adaptan a la baja de precios elsiglo.com.ve
El pollo es de los productos más demandados y más económicos en este ámbito

Y es que, lo que a primera vista representa un alivio para los consumidores y una oportunidad para llevar la proteína animal a sus mesas, también ha significado un reto económico, para quienes viven del expendio diario de estos rubros y deben adaptarse rápidamente a un mercado inestable.

Vendedores consultados coincidieron en que, durante las últimas semanas, tanto el pollo como la carne han registrado un «bajón» considerable en sus costos, generando un escenario mixto: por un lado, mayor movimiento comercial y aumento en la afluencia de clientes; y por el otro, desajustes financieros, para quienes realizaron inversiones a precios más elevados antes de la caída.

Lilian Tahan, comerciante del municipio, explicó que el declive en los precios ha despertado sentimientos encontrados. «Claro que hay alegría, porque la gente compra más y puede llevar la proteína a su casa, pero también hay preocupación, porque uno invierte un dinero y luego ve cómo el precio cambia de un momento a otro», expresó. Según detalló, esta situación ha afectado directamente la planificación económica de muchos vendedores, quienes deben reorganizar sus finanzas para no trabajar a pérdida.

Tahan relató una experiencia reciente que refleja la volatilidad del mercado. «El pasado jueves pagué el pollo a 4,23 dólares en la mañana y en la tarde ya había bajado a 3,10. Eso me dejó abismada, porque lo que tenía destinado para la nueva inversión prácticamente se me fue al piso. Ahora debo ajustarme, esperar vender lo que me queda y reinventarme para volver a comprar, pero ya más organizada», señaló.

A pesar del impacto económico, la comerciante reconoció que el descenso en los precios ha dinamizado las ventas. Los consumidores, atentos a las variaciones, aprovechan los momentos de baja para adquirir mayor cantidad de productos, lo que se traduce en más movimiento en los puestos y carnicerías del municipio. A pesar de esto, aclaró que el beneficio no siempre compensa las pérdidas generadas por las inversiones realizadas a precios más altos.

Relativo incremento en las ventas

Por su parte, Avelio Valera, otro vendedor de la localidad, indicó que el pollo no ha sido el único producto en registrar una disminución significativa. «La carne de primera pasó de venderse en 17 dólares a 10, mientras que el pollo actualmente se posiciona alrededor de 3,8 dólares», precisó. Para Valera, esta variación ha traído consigo un incremento en las ventas, aunque no en la magnitud que muchos esperaban.

El comerciante considera que parte de esta situación se debe a que los compradores mantienen una actitud de cautela. «La gente está comprando, pero también está esperando que los precios se estabilicen. Muchos prefieren llevar lo necesario y ver cómo se comporta el mercado en los próximos días», comentó. Aun así, destacó que el movimiento comercial actual es mejor que el registrado a principios de año, cuando las ventas eran mucho más lentas.

En medio de este panorama, no todos los productos han experimentado la misma tendencia a la baja. Algunos comerciantes señalaron que ciertos rubros se mantienen estables o incluso con precios variables, lo que complica aún más la planificación. De igual forma, se conoció que hay vendedores que han optado por pausar temporalmente sus ventas, a la espera de que el mercado se calme y los precios encuentren un punto de equilibrio.

Esta decisión, aunque comprensible, también impacta la dinámica comercial del municipio, pues reduce la oferta en algunos puntos de venta y obliga a los consumidores a buscar alternativas. No obstante, quienes continúan activos aseguran que la clave está en la adaptación, ajustando márgenes de ganancia y optimizando la compra de mercancía para mantenerse a flote.

En términos generales, el gremio coincide en que la situación actual exige creatividad, paciencia y capacidad de respuesta rápida. La reinvención se ha convertido en una necesidad, no sólo para preservar la economía familiar de los comerciantes, sino también para seguir ofreciendo un servicio constante a la comunidad revengueña.

DANIEL MELLADO | elsiglo

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