En vísperas de la Navidad 2025, cuando el espíritu de la solidaridad, el amor y la esperanza se hace más fuerte, ocurren cosas maravillosas que vale la pena dar a conocer. La señora Maribel Cordero contó cómo por tercer año consecutivo, su familia junto a otras familias provenientes de los estados Carabobo, Guárico, Aragua y Miranda se han unido para llevar a cabo una hermosa labor social.

Anualmente, esta gran familia, compuesta por más de setenta personas, comparten alimentos con pacientes y familiares de diversos centros de salud del país. Este año, su encuentro familiar tuvo como escenario el Hospital Central de Maracay (HCM), donde entregaron más de trescientas comidas cuidadosamente preparadas para atender las necesidades nutricionales de quienes atraviesan momentos difíciles.

Entre los alimentos preparados destacan los populares sandwichs, las tradicionales arepas, bollitos, frutas y jugos, «queremos aportar nuestro granito de arena para ayudar a estas familias que están acá hospitalizadas, a sus familiares, a los pacientes, tratando de ajustarnos a sus requerimientos nutricionales. Simplemente, queremos agradecerle a Dios, porque nos brinda tantas cosas bonitas, nos da todo durante el año, entonces, un día se lo dedicamos a agradecerle» manifestó Cordero.
El año pasado, su generosidad llegó hasta el Hospital de San Juan de los Morros en Guárico, también han compartido en el Cardiológico de Maracay, el Seguro Social y en Valencia.
También te puede interesar: Revenga celebró el espíritu navideño con una noche de alegría, música y unión
Más detalles sobre la solidaridad se hace presente en esta Navidad
No pertenecen a ninguna fundación ni representan intereses políticos: son simplemente una familia que ha decidido hacer del agradecimiento una forma de vida.
«Vinimos a bendecir, para ser bendecidos. Y lo bonito de todo esto, no somos fundaciones, no somos un agente político, somos una familia y es una actividad que hacemos todos los años, porque la familia unida permanece unida», afirmó Edgar Romero quien forma parte de esta noble iniciativa.
En esta Navidad, su mensaje resuena con fuerza: cuando las familias se unen con propósito, la fe se fortalece, la esperanza se renueva y el amor se multiplica. Que su ejemplo inspire a muchas otras familias a convertir la gratitud en acción y a recordar que los gestos más sencillos pueden tener el mayor impacto.
EYRLEN NAREA CEBALLOS | elsiglo
MG
