Existen algunos puntos considerados «spooky» o fantasmagóricos en la ciudad de Maracay, muy apropiados para ambientar algún relato de Halloween, como por ejemplo los alrededores del Mausoleo de Gómez, o los pasillos del Museo Arqueológico. También ha ganado notoriedad en las redes la leyenda moderna de los fantasmas que cruzan la avenida Bolívar frente a la Torre Sindoni, o bien los espectros que, ente las luces de los carros y la oscuridad, parecen moverse por la carretera hacia Mariara.

Efectivamente, como todo conglomerado urbano, la ciudad tiene sus puntos «de terror», y como parte de estas investigaciones se ha logrado determinar que la avenida José Casanova Godoy es la nueva meca de los fantasmas aragüeños.
HORROR EN LA AV. CASANOVA
La avenida Casanova Godoy, una de las más emblemáticas de Maracay, no sólo conecta importantes puntos de la ciudad como la Casa de la Moneda o el Cementerio Metropolitano; también es el escenario de algunas de las leyendas urbanas más aterradoras de Aragua.
Desde su construcción, esta vía ha sido testigo de innumerables accidentes y sucesos trágicos que dieron origen a inquietantes historias que los maracayeros aún susurran al caer la noche.
LA NOVIA DEL CEMENTERIO
Desde 1996, muchos dicen haber visto a una mujer vestida de blanco junto al Cementerio Metropolitano. La leyenda nace del accidente de una pareja de recién casados en esa curva fatídica: el esposo sobrevivió, pero ella murió en sus brazos.
Desde entonces, el espectro de la novia aparece, bouquet en mano, esperando quizá reencontrarse con su amado en el más allá.
LA CARROZA FÚNEBRE
Testigos aseguran haber visto una antigua carroza negra entrar y salir del cementerio a altas horas de la noche.
Una mujer llamada Maribel contó que mientras regresaba de una fiesta, la vio avanzar lentamente frente a ellos. Cerca de las rejas, un grupo de niños fantasmas la saludaba con alegría.
El vehículo cruzó la entrada y desapareció sin dejar rastro, al igual que los pequeños que lo esperaban.
La avenida Casanova Godoy, más allá de su tránsito y modernidad, parece guardar entre su asfalto los secretos de quienes alguna vez no lograron salir de ella con vida.
Un tramo donde la historia y el horror se entrelazan, y donde cada curva esconde un eco del más allá.
LA PELOTA MACABRA
Un padre y su hijo caminaban una tarde por la avenida cuando el niño halló una «pelota» envuelta en una bolsa negra. Al abrirla, un hedor insoportable reveló la verdad: era una cabeza humana.
Corrieron a denunciarlo, pero al regresar con la policía, no había rastro del macabro hallazgo.
HERNÁN GONZÁLEZ