Las recientes fiestas en San Francisco de Asís, municipio Zamora, concluyeron hace pocos días y aunque la tradicional feria gastronómica del conejo fue la gran ausente, los cunicultores en su resiliencia ante las adversidades, participando en diversas actividades y reafirmando el peso de su producción en la economía local.

En este sentido, los productores aprovecharon el auge de esta fecha y elevaron una petición a las autoridades gubernamentales, solicitando el apoyo logístico para impulsar al pequeño productor y para sobre todo retomar estas tradiciones que son parte de la identidad del pueblo.

Leonardo Aguilera, coordinador del Proyecto Cunícola de Aragua, explicó la situación actual de los productores. «Venimos trabajando desde hace muchos años por esta comunidad de San Francisco de Asís,» afirmó.
«Recientemente hicimos un censo municipal que arrojó más de 200 productores municipales en Zamora, quienes están produciendo carne para nuestro país y nuestro estado,» detalló el coordinador.
La capacidad de organización y la búsqueda de soluciones se hicieron evidentes al inicio de las festividades patronales. «El 28 de septiembre, abriendo las fiestas patronales de San Francisco de Asís, tuvimos un evento con 157 productores en un gran conversatorio con Elio Molina, de una importante empresa de alimentos que nos provee una alimentación adecuada para la producción cunícola,» relató.
Este acercamiento fue crucial para solventar un desafío que ponía en riesgo la producción: «No había alimento en el mercado para la cunicultura y esto representaba un gran problema para la producción a nivel nacional. Pudimos solventar con estas alianzas para seguir ofreciendo calidad de productos», detalló.
En el marco de estas actividades, los productores aprovecharon para dirigirse a los entes gubernamentales. «En estas actividades planteamos nuestras inquietudes ante algunos enviados de la Gobernación, para solicitar la actualización de lo que es la ruta gastronómica del conejo y también el apoyo a los productores cunícolas que luego de la pandemia todos los niveles de producción bajaron», explicó.
Aguilera hizo hincapié en que la base productiva está sólida, pero necesita un impulso. «Que tengamos más de 200 productores hace ver que esta actividad ha sido sostenible y sustentable, pero necesitamos un pequeño empujón», sentenció.
«Pedimos el apoyo para el pequeño productor en cuanto a alimentación concentrada y medicina preventiva para volver a alcanzar esas cifras importantes que llegamos a tener, ya que logramos producir 60.000 kilos de carne de conejo trimestral desde el año 2005 hasta el 2012», acotó Aguilera.
Aunque la feria no fue completa, el espíritu gastronómico se mantuvo. «Este año participamos en la feria de San Francisco de Asís, no como feria gastronómica sino que tuvimos un espacio para la venta de comida rápida a base del conejo», indicó.

Aguilera destacó la popularidad de algunos productos como «el cachapón de conejo, arepas asadas rellenas de conejo, la hamburguesa de conejo, la hallaca de conejo, conejo ahumado, empanadas de conejo».
Según este productor, «La feria gastronómica de conejos están siendo aclamadas no sólo por los productores cunícolas, sino por los visitantes, foráneos y residentes».
La tradición tiene un historial notable: «Tuvimos 12 años consecutivos haciendo esta feria, desde el año 2000 hasta el 2012 y presentamos más de 140 especialidades gastronómicas de conejo, desde conejo al vino hasta glaseado a la fresa».
La cunicultura, en palabras de Aguilera, abarca «seis puntos importantes: economía, turismo, educación, cultura, gastronomía y política».
Sin embargo, para volver a esa época dorada que todos añoran, la ayuda es indispensable. «Para hacer este tipo de eventos requerimos del apoyo gubernamental y de la comunidad, porque nosotros contamos con nuestra experiencia gastronómica, con los alumnos de nuestros cursos y talleres de gastronomía cunícola, contamos con los productores, con los conejos, pero se necesita un apoyo logístico», puntualizó.
LA CUNICULTURA COMO SALVAVIDAS SOCIAL Y ECONÓMICO
Por su parte, Murachi Aguilera, técnico de campo en el área cunícola, ofreció detalles sobre un proyecto que busca fortalecer a los pequeños productores y garantizarles el acceso al mercado nacional.

Aguilera explicó el alcance de su labor y las alianzas estratégicas que la hacen posible: «Vengo realizando un proyecto enlazado con Proyecto Cunícola del estado Aragua y Agrolobo para brindarle apoyo a los pequeños productores de la zona».
Este respaldo está dirigido a una población diversa y que a menudo enfrenta mayores desafíos, incluyendo «personas de la tercera edad, estudiantes, personas con alguna discapacidad, entre otros casos, de los cuales hemos venido haciendo un sondeo con la Universidad Central de Venezuela».
Cabe destacar que la intervención del proyecto no sólo se limita a la capacitación o al seguimiento, sino que garantiza la comercialización de los animales. «Nosotros los ayudamos en cuanto al acopio de los animales, garantizando el mercado, ya que ellos producen para todo el país», enfatizó Aguilera.
Por otra parte, mencionó que la carne producida en la zona llega a importantes centros de consumo a nivel nacional. «Esos conejos van para los restaurantes, mercados en Margarita, Caracas, Valencia y carnicerías del municipio», dijo.
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«La pandemia fue un golpe fuerte para todos los productores y fuimos muy golpeados, pero al mismo tiempo, fuimos los que tuvimos mayores oportunidades para permanecer en el tiempo, ya que había mucha producción tras patio familiar para autoconsumo y fue un salvavidas para muchas familias», afirmó.
Por otra parte, resaltó el valor nutritivo del producto, un aspecto que añade atractivo y justificación a su consumo. «Además esta es una carne blanca baja en grasa, colesterol y con la mejor nutrición en cuanto a vitamina B12, una carne de primera calidad», concluyó.
CHIQUINQUIRÁ RIVERO | elsiglo
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