En Santa Rita, municipio Francisco Linares Alcántara, los precios de las hortalizas han mostrado una relativa estabilidad durantes las últimas semanas, lo que ha generado cierto alivio entre consumidores y comerciantes de la zona.

«Todo ha estado normal en estos días», aseguró Jesús Quintero, comerciante de una céntrica frutería de Santa Rita, quien mencionó que la única novedad en estos días ha sido el aumento del costo de la caja de tomates, que anteriormente la adquiría a de 19 dólares y recientemente subió a $20, lo que representó un cambio en la tendencia estable que se venía observando.
En cuanto a los costos de la mercancía Quintero mencionó que ofrecen berenjena a 730 bolívares; calabacín a Bs 650; remolacha a 800 bolívares y zanahoria a Bs 530. también, pimentón a 1.500 bolívares y aguacate a 2.100. Las bolsas de cebolla y papa salen en 250 bolívares, las de tomate en 290, y las de maíz en 410 por kilo.
En este local también se ofertan leguminosas, en presentación de medio kilo como son los quinchonchos, a un costo de 500 bolívares, lentejas a Bs 800, frijol bayo a 400 bolívares y caraotas negras a Bs 560.
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En cuanto al flujo de venta, Quintero aseguró que los rubros más vendidos son el tomate y la cebolla, usados a diario en la preparación de salsas y guisos caseros, y que forman parte de la base culinaria diaria de las familias, lo que explica su alta demanda y la constante rotación en los puestos de venta.
Sin embargo, «estabilidad» no necesariamente significa «accesibilidad», los precios se mantienen, pero a un nivel alto que limita la capacidad de consumo en familias con un bajo poder adquisitivo, lo que convierte cada compra en un esfuerzo significativo.
Esto genera que muchas familias deban reducir las cantidades que compran o sustituyan algunos ingredientes afectando directamente la preparación de sus comidas cotidianas.
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