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«¡La Guaira quedó destruida!»: Relató una sobreviviente de la catástrofe del 24-J

A una semana del doblete sísmico, los sobrevivientes de la tragedia de La Guaira que encontraron refugio en el estado Aragua, relataron lo vivido en los 88 eternos segundos de aquel evento telúrico y sus horas posteriores, y coinciden en una frase descriptiva: «¡La Guaira quedó destruida!».

Están refugiados en la casa 39


Así es la percepción de Yaneida Hernández, una enfermera que cumplió hace poco 30 años de servicios y que al momento del doble terremoto estaba laborando como camarera en hotel de Macuto. La adulta mayor encontró refugio en la casa de un familiar en el sector San Joaquín III del municipio Santiago Mariño (Aragua), pero la sensación del desastre vivido la tiene presente como si fuera ayer.


La sobreviviente indicó que a las 6:05 pm del 24 de junio, logró evacuar el sitio de hospedaje. «Me quedé como electrificada ahí, porque lo que sentí que me entraba por los pies era horrible, horrible. Esa sensación era como que me estaban explotando los pies», expresó Hernández.


Entre lágrimas, Yaneida relató que lo más difícil fue ver el panorama de caos y destrucción al caminar entre Macuto y Catia La Mar, hasta llegar a su residencia.


«Todavía no hallo cómo sacarme de la mente tener que tropezarme con los muertos por la calle, la gente de los edificios pegando gritos para que los ayudaran, los edificios cayéndose, es algo que no tiene descripción», relató.


La sobreviviente indicó que desde las 7:00 y hasta las 11:30 pm de esa aciaga noche del 24 de junio, fue testigo de cómo las linternas de los teléfonos alumbraban los escombros, donde las personas estaban buscando a sus seres queridos. También recuerda los gritos de ayuda, dolor y llantos por doquier. «Ya llegando a Catia La Mar, por los lados de La Lucha, una casa que explotó por la bombona de gas… ay no, eso fue horrible, y todos esos edificios que se cayeron», relató.

De izquierda a derecha Argenis Hernández y Luis Padilla, hermanos de Yaneida

SU FAMILIA SALIÓ CON VIDA
Hernández encontró un alivio al enterarse que sus seres queridos lograron salir vivos de la casa donde vivían, aunque la vivienda sufrió daños considerables. «Gracias a Dios todos ya estaban fuera de casa, porque a la casa donde yo vivo allá en La Guaira se le despegaron todas las paredes, el piso, todo se abrió, como si la tierra explotó por ahí, se abrieron todos los pisos. Igual que la casa de ellos, que son mis hermanos (Argenis Hernández y Luis Padilla), también se despegó, se vino hacia delante», describió.
Indicó que sus hermanos, ambos en silla de ruedas, fueron sacados a tiempo. Uno de ellos contó que entre sus parientes lo cargaron y lograron llevarlo a una zona segura. «La puerta se quedó trabada y no pudieron sacarlo, tuvieron que romperla para que salieran», añadió Hernández.


Yaneida y sus hermanos vivían en casas en La Guaira, pero su hija y nieta residían en edificios. Aunque vivieron para contar, pasaron un momento aterrador. «Ella vivía en Caribe, en el piso 12 y el edificio colapsó hasta el piso 4, y bajó. Se cayeron las escaleras y, bueno, y con el desespero, como quedó un hueco ahí, la mamá la tiró por ese hueco para poderla salvar», comentó.


Su hija también es enfermera y funcionaria castrense, y sigue cumpliendo con sus labores en la zona cero de La Guaira.
Afortunadamente, Yaneida, sus nietos, hermanos y otros miembros de la familia, que conforman un grupo de 20 personas, fueron recibidos por un familiar en Aragua, quien les abrió las puertas y han recibido toda la ayuda por parte de vecinos y el gobierno municipal de Mariño.


Sin embargo, su mente está en su hogar, esperando el resultado de la inspección de su vivienda por parte de las autoridades, y de la información que manejen sus hermanos, que se quedaron encargados de cuidar lo que se salvó. «Todavía no me han dicho nada», concretó.

CAÍ EN UN HUECO PARA SALIR
Por su parte, Angelis Tiria, una niña de 12 años de edad, relató bajo el consentimiento de sus abuelos lo vivido el pasado 24 de junio, sobre cómo saltó hacia un hueco para escapar del edificio colapsado en el sector Caribe.


La menor indicó que minutos antes de los terremotos, se encontraba en el apartamento del piso 12. «Estaba escondiendo mi teléfono para que no me lo partieran y no me lo revisaran, y vi cómo el aire acondicionado se apagó y el espejo de la sala se movió», comentó.


En cuestión de segundos, la jovencita vio como uno de los mesones de la cocina se partía por la mitad y se movían todos los objetos y mobiliario a su alrededor. Su madre abrió las puertas del apartamento y lograron salir al pasillo. Se asomó por el ventanal y vio hacia el mar porque pensó que venía un tsunami.


«Vi como las cosas del edificio se caían así. Mi papá me agarró y nos aferramos de la puerta ahí y empezaron a salir mis vecinos», comentó.


Contó que sintió cuando el edificio cayó. Apenas sintieron que el suelo se calmó bajaron por las escaleras, pero al llegar al cuarto piso quedaron varados debido al colapso total del piso 3 y las escaleras.


«Abajo no había escaleras, y bajamos más o menos por ahí, y del dos yo me tuve que lanzar y caí en un hueco. Ahí fue donde me corté y pude salir por un huequito y salí abajo», dijo.


En ese momento pensaba que se había tratado sólo de su edificio, pero al observar el panorama fue desgarrador. «Yo pensaba: queeé ¡ay, no! solamente fue mi edificio, mañana no iré al colegio. Y después cuando salgo veo todos los edificios abajo, y yo dije: ¡Guao! Esto no puede ser real», expresó con asombro la sobreviviente.


Angelis pasó la noche en un campo de golf, mientras que su papá logró subir al apartamento a buscar ropa y sacar las pertenencias que podía. Fueron al hospital donde trabaja su madre para el chequeo de rutina, y allí escuchó el rumor del tsunami. «Me asusté, pero yo pensé en ese momento y me dije: ‘No puede haber tsunami porque estamos en mar Caribe’, entonces no va a haber la suficiente fuerza para eso», indicó.


La joven agradeció estar viva y junto a sus seres vivos, relatando lo ocurrido aquí en Aragua, pero aún está consternada por lo vivido.

RECIBIÓ A 20 INTEGRANTES DE SU FAMILIA
Una vecina identificada como Carolina, dueña de la casa 39 de la calle Sergio Medina del sector San Joaquín III del municipio Mariño, una vez que conoció lo ocurrido, decidió dar refugio a Angelis y a Yaneida, y a otros integrantes de su familia en su vivienda.


Édgar Guzmán, residente del inmueble, relató que otros familiares fueron trasladados al estado Amazonas, y actualmente en Aragua permanecen 12 personas, cinco adultos mayores y cinco niños.


Desde el día que recibieron alojo, Guzmán se ha encargado de canalizar las ayudas para sus parientes. «El gobierno regional a través del IRDA nos dio 20 colchonetas. Nos han ayudado, y el pueblo de aquí de San Joaquín y algunos muchachos también», agregó.
Extendió un profundo agradecimiento al alcalde del municipio Santiago Mariño Carlos Guzmán, por el apoyo, pero especialmente a su vecino Yender; «nos ha ayudado bastante», recalcó.


Informó que han recibido ropa, comida y medicina; también atención médica y psicológica para los afectados. Durante la entrevista, comentó que necesitaba una bombona de gas doméstico para elaborar las comidas, así como un toldo, para poder contar con más espacio para atender a los damnificados.


«Perdieron todo allá. Se derrumbó el edificio en Caribe y en la Soublette», comentó.
Guzmán acotó que seguirá realizando todos los esfuerzos necesarios para ayudar a sus parientes, agradeciendo de antemano la atención de todos sus vecinos, del gobierno regional y municipal por las donaciones y ayudas que se necesiten.

LINO HIDALGO | elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA