Cada mes de febrero, La Victoria, no sólo recuerda fechas históricas: Las revive, las siente y las honra con la fuerza de su gente. Este martes 10 de febrero, en el marco de las festividades por el Día de la Juventud y la conmemoración de la Batalla de La Victoria, el municipio José Félix Ribas, en el estado Aragua, volvió a vestirse de gala para celebrar su tradicional Desfile Estudiantil, una manifestación cultural que forma parte esencial de la identidad victoriana.


La actividad, que este 2026 arribó a su 62º aniversario, tuvo como tema central «La Venezolanidad y la Paz», y reunió a más de cinco mil estudiantes, pertenecientes a 110 instituciones educativas, de un total de 112 existentes en la jurisdicción. Un despliegue de talento, disciplina, creatividad y sentido patriótico que convirtió las principales avenidas de la ciudad en un escenario de historia viva.
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MEMORIA QUE SE MANTIENE INTACTA
El desfile estudiantil forma parte de las actividades en honor al 12 de febrero, Día de la Juventud, fecha que recuerda la participación heroica de los jóvenes en la Batalla de La Victoria en 1814, cuando estudiantes y seminaristas, bajo el liderazgo de José Félix Ribas, defendieron la ciudad en uno de los episodios más emblemáticos de la independencia venezolana.
Desde entonces, La Victoria ha mantenido viva esta memoria a través de expresiones educativas y culturales, que fortalecen el sentido de pertenencia y el orgullo local. El desfile no es simplemente una actividad festiva; es una reafirmación colectiva de la historia que marcó el destino del país.
UNA TRADICIÓN QUE SE CONSTRUYÓ CON EL TIEMPO

El doctor Germán Fleitas Núñez, cronista de la ciudad de La Victoria y miembro de la Academia de la Historia, explicó que el tradicional desfile estudiantil cuenta ya con 62 años de historia, habiéndose realizado por primera vez en 1964, con motivo de celebrarse los 150 años de la Batalla de La Victoria.
Como dato curioso, destacó que para ese entonces el Teatro Ribas tenía apenas un año de haber sido inaugurado, lo que ubica el nacimiento del desfile en una etapa de importante crecimiento cultural para la ciudad.
No obstante, el cronista subrayó que la festividad del 12 de febrero posee raíces mucho más antiguas. Inicialmente eran fiestas parroquiales que consistían principalmente en una misa solemne y en la tradicional práctica de los toros coleados. Con el paso del tiempo, estas celebraciones pasaron de ser parroquiales a municipales y posteriormente alcanzaron carácter provincial.
Fue en ese proceso evolutivo cuando se incorporaron nuevas actividades, consolidándose el desfile estudiantil como una de las expresiones culturales más representativas y concurridas del municipio, transformándose en símbolo de identidad colectiva.
ESCENARIO DE CULTURA Y CREATIVIDAD

A lo largo de los años, el desfile se ha convertido en una vitrina donde la comunidad educativa muestra su talento y dedicación a través de bandas show, danzas tradicionales, representaciones culturales y diversas expresiones artísticas.
Cada paso sincronizado, cada redoble de tambor, cada traje cuidadosamente elaborado y cada coreografía presentada, son testimonio del esfuerzo de docentes, estudiantes y familias que trabajan durante meses, para ofrecer un espectáculo digno de la fecha.
Durante la jornada de este 2026, 12 bandas show participaron activamente, recibiendo por parte del alcalde Juan Carlos Sánchez un obsequio especial, instrumentos musicales destinados al fortalecimiento de cada agrupación. Asimismo, cinco instituciones que se encuentran en proceso de formación de sus bandas, también fueron beneficiadas, para un total de 17 centros educativos favorecidos.

Entre los instrumentos entregados se encuentran: Liras, trombones, platillos, redoblantes, tambores de marcha, bombos, multitenores y trompetas, aportes que fortalecen la formación musical y consolidan el semillero artístico del municipio.
JUVENTUD PROTAGONISTA DE LA MEMORIA COLECTIVA
Desde la tribuna principal, el alcalde Juan Carlos Sánchez, acompañado de autoridades municipales, ediles del Concejo Municipal, la Novia de la Juventud junto a las Reinas y representantes del Centro de Desarrollo por la Calidad Educativa Municipal, ente organizador del desfile, disfrutó del majestuoso espectáculo ofrecido por cada institución.

Durante su intervención, el mandatario local destacó que este año se logró casi la totalidad de participación de los planteles educativos, lo que evidencia el compromiso del sector educativo con esta tradición.
El desfile es, en esencia, un homenaje permanente al legado histórico de la ciudad y una demostración del compromiso de los estudiantes con su identidad cultural y su formación ciudadana. La juventud no sólo recuerda la historia; la encarna y la proyecta hacia el futuro.
ENCUENTRO DE GENERACIONES VICTORIANAS
Más allá de lo educativo, el desfile se convierte en un espacio de integración social. Familias enteras se congregan en las aceras, bajo el sol de febrero, para aplaudir, grabar con sus teléfonos y emocionarse con cada presentación.

Yamileth Alvarado, presente en el recorrido, expresó con emoción: «Vengo siempre, desde que soy niña, con mi familia. Hoy estoy con mis hijos, quienes participan de esta hermosa tradición, a disfrutar de este espectáculo que esperamos año tras año y que hace que nos volquemos en alegría para ver esto tan hermoso».
Para Jackson Torres, estas actividades fortalecen la cultura y el sentir comunitario. «Nos recuerda la gesta heroica que se vivió aquí, de la mano de los jóvenes. Es una representación histórica de la juventud», afirmó.
Por su parte, Alismary Arcia, quien se trasladó desde el sector 23 de Enero junto a su familia, manifestó: «Vine como todos los años a celebrar, a sonreír, a bailar y a acompañar a todos mis victorianos, porque así no tengamos familia desfilando, están nuestros vecinos, amigos y conocidos haciéndolo y eso nos llena de orgullo. Nos hace sentir que La Victoria es nuestra y es hermosa».

Sus palabras resumen el espíritu de una tradición que trasciende generaciones y fortalece el vínculo entre pasado, presente y futuro.
ORGULLO QUE SE EXPRESA EN SÍMBOLOS Y VALORES
La presencia de banderas, emblemas patrios y expresiones cargadas de venezolanidad reafirmó el respeto por la historia y los valores que identifican al municipio Ribas. Este año, bajo el lema de la venezolanidad y la paz, el desfile envió un mensaje de unidad, convivencia y esperanza.
El Desfile Estudiantil es mucho más que una tradición festiva; es el reflejo del espíritu victoriano, donde la juventud honra la historia, celebra sus raíces y proyecta el porvenir de una ciudad que sigue formando generaciones comprometidas con su identidad y su cultura.
En cada tambor que resonó y en cada aplauso que estremeció las calles, La Victoria volvió a demostrar que su mayor fortaleza sigue siendo su gente, y que mientras exista juventud dispuesta a desfilar con orgullo, la memoria de aquella gesta heroica continuará viva en el corazón del municipio Ribas.
DANIEL MELLADO | elsiglo
MG
