Este lunes, el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) dio inicio al pago de la pensión correspondiente al mes de agosto, una jornada que, lejos de ser un alivio, se convirtió en un descontento generalizado ante el monto actual del beneficio, que muchos consideran insuficiente para enfrentar la dura realidad económica del país.

Y es que ante la actual crisis económica que atraviesa la nación, los pensionados aseguran que los 130 bolívares que perciben de manera mensual, es una burla a todos los años de esfuerzo y trabajo ya que dicha cifra se ha vuelto obsoleta frente a la inflación y el aumento constante de los precios.
Al respecto, Sixto Hernández, expresó su indignación y tristeza ante el monto actual de la pensión, destacando que hoy en día muchos abuelos y abuelas se encuentran en una situación vulnerable casi de «pobreza extrema» sin apoyo ni ayuda gubernamental.
«Recibimos unas pensiones de hambre que al día de hoy no alcanzan ni para la alimentación ni para las medicinas. No nos estamos alimentando bien, básicamente los viejos estamos sobreviviendo a una crisis que nos golpea y lamentablemente muchos van quedando en el camino», aseveró.
Asimismo, agregó que ante los altos costos, se les dificulta comprar las proteínas necesarias para su alimentación, por lo que a muchos les toca elegir entre comer o comprar medicinas, dejándolos «inútiles» y sin energía.



«Ya a esta edad uno lo que quiere es descansar, vivir en tranquilidad y dignamente, sin preocupaciones. Eso es algo que no estamos haciendo, al contrario, vivimos en una constante preocupación, nos estamos enfermando, no nos alimentamos bien y no contamos con los recursos para comprar nuestras cosas», condenó.
Por su parte, Cruz Salinas, afirmó que cada mes al escuchar que depositaron el beneficio de la pensión, le da ganas de llorar, ya que el monto no se compara con la realidad de lo que se está viviendo en el país.
«Eso no alcanza para nada. Da tristeza vivir así, y lo más triste es que hay personas que solamente dependen de esos 130 bolívares. Queremos que se nos dignifique y se nos reconozca todo los años que trabajamos por nuestro país, no estamos pidiendo nada fuera de lo común, simplemente lo que nos corresponde», acotó.
Por otro lado, Rosalía Pereira, afirmó que los 130 bolívares que recibe de manera mensual solo le alcanzan para comprar un jugo de zanahoria y naranja, teniendo que completar para poder darse ese «antojito».
«Los pensionados necesitamos una buena remuneración que nos permita vivir dignamente. Queremos volver a la época donde la pensión nos alcanzaba para muchas cosas y sobrevivíamos todo el mes. Ya es hora que se nos dé una respuesta a tantos años de lucha y de silencio gubernamental», enfatizó.
Finalmente, hizo un llamado al presidente Nicolás Maduro a que se ponga la mano en el corazón mientras los abuelos venezolanos continúan lidiando con una realidad desgarradora, donde el derecho a una vida digna se ha convertido en un lujo inalcanzable.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
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