En el corazón del centro de Maracay, Luis Escalona ha encontrado un propósito entre páginas.

Como vendedor de libros ambulante, se ha convertido en un testigo directo de cómo los habitantes de la «Ciudad Jardín» se relacionan con la lectura en plena era digital.
Escalona asegura con firmeza que, aunque muchos no lo crean, son mayormente los jóvenes quienes se detienen en su puesto en plena avenida Bolívar para adquirir nuevos títulos, demostrando que el papel sigue teniendo un atractivo especial para quienes están creciendo en la era de las pantallas.
Entre los géneros que marcan la pauta de ventas, destacan con claridad los libros relacionados con las finanzas y el emprendimiento. Estos textos de formación personal comparten protagonismo con las sagas de historias de fantasía y ciencia ficción, que se mantienen como las favoritas de quienes buscan grandes narrativas y mundos imaginarios.
También te puede interesar: Un día para reivindicar al libro
El vendedor consigue su mercancía en Caracas para luego traerla a Maracay, manejando una escala de precios que intenta adaptarse a diferentes perfiles de compradores. Según explica, es posible encontrar ejemplares desde los 10, 15 o 18 dólares, aunque existen ediciones más exclusivas o volúmenes específicos que pueden alcanzar los 35 o 40 dólares, dependiendo siempre de la obra y su rareza.
«He tomado esta decisión de vender libros hace poco tiempo, pero ha sido un paso sumamente significativo en mi vida», confesó Escalona.
A través de su labor, Escalona facilita el acceso a los libros en plena vía pública, confirmando que en Maracay siempre habrá un lector joven buscando su próxima gran historia en medio del ajetreo de la ciudad.
CHIQUINQUIRÁ RIVERO | elsiglo
