A pesar del complejo panorama inflacionario que afecta el país, la actividad comercial dentro del Terminal de Maracay se mantiene activa, aun cuando los vendedores sufren pérdidas en sus ganancias. La llegada de la época decembrina también ha comenzado a motivar a los clientes a planificar sus compras y buscar precios asequibles para los tradicionales «estrenos».

Enma Urbano, una de las vendedoras del Terminal, confirmó que si bien la situación es difícil, la gente sigue comprando. La demanda se concentra en ropa básica y conjuntos para los más pequeños.
Urbano detalló la variedad de precios manejados, buscando ser competitivos para el bolsillo del maracayero. «Conjuntos para niños hay de 8 dólares, hay de 7, depende. Los pantaloncitos a 15, las chemisitas a 10», indicó la comerciante, señalando que estos son los más buscados actualmente.

La preocupación principal de los vendedores se centra en la inestabilidad de la divisa, lo que ha modificado las prácticas comerciales tradicionales. Urbano explicó que no trabajan con sistema de apartado por la inestabilidad del dólar, entonces los clientes quieren que uno les mantenga el precio que uno le da y no se puede.
Es importante resaltar que los comerciantes se ven obligados a trabajar con un diferencial cambiario perjudicial. Informaron que sus proveedores en ciudades como Valencia y Caracas ya les están cobrando la mercancía a tasas más elevadas, mientras que ellos intentan comprar y vender a la tasa oficial del BCV. «Los proveedores ya están cobrando el dólar a 300», destacó la vendedora.
A pesar de estos retos logísticos y cambiarios, los comerciantes se muestran optimistas de cara a las próximas semanas. Anticipan que el flujo de ventas incrementará significativamente con el pago de aguinaldos y beneficios salariales, esperando que la verdadera zafra navideña inicie a mediados de noviembre.
FABIOLA RODRÍGUEZ | elsiglo
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