Comercios en los municipios Girardot y Mario Briceño Iragorry de Aragua, especializados en el rubro de los embutidos, presentan bajas en los niveles de ventas y, además, experimentan una transformación radical en los hábitos de consumo.

Los comerciantes del ramo explicaron los motivos a los que según ellos responde este fenómeno, que incluye volatilidad cambiaria y falta de poder adquisitivo de los ciudadanos.
En una charcutería del sector José Félix Ribas (MBI), Ralda Saccal, encargada del local, expresó como los clientes redujeron drásticamente la cantidad de producto que compran.
«El queso amarillo, el jamón de pavo y la tocineta se han convertido en artículos de lujo. Si rotan, pero el volumen de ventas es mucho menor al histórico», explicó Saccal. Enfatizó que la pérdida del poder adquisitivo ha obligado a los consumidores a dejar de lado las preferencias de marca, para priorizar el rendimiento.
«La mortadela por otro lado es un éxito porque se puede rebanar y rinde para toda la familia», añadió la encargada, detallando que los precios se han disparado en las últimas semanas.
La mortadela de una marca económica ronda los 2.770 bolívares. Otras opciones como el jamón arepero, oscila entre los 3.250 y 3.830 bolívares por kilo, «un precio prohibitivo para muchos», resaltó Saccal.
LA NUEVA REALIDAD DEL CONSUMO
En La Coromoto, municipio Girardot, un comerciante que no quiso identificarse explicó que los compradores se han adaptado a una dinámica de «supervivencia».
Y la estrella de las ventas es la salchicha. «La Gente viene y pide dos o tres unidades, lo justo para complementar la comida de la noche», señaló.
Las salchichas económicas, con precios que van desde los 1.600 a 1.920 bolívares, se han convertido en el centro del plato por su bajo costo. «Los embutidos ahora de usan para estirar la comida».
Comentó el comerciante que además el volumen de ventas se mantiene por la compra mínima y fraccionada.
Los productos como salchichas, mortadela y otros embutidos solo representan una fracción de las ventas en comparación con el año pasado. Sin embargo, aunque más económicas, «seguirán siendo un complemento y un resuelve de emergencia ante los altos precios de la carne», resaltó el representante de los comerciantes del rubro.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA
