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Cinco familias perdieron sus hogares tras voraz incendio en Santa Rita

Las casas 18, 19, 20, 21 y 22 de la calle Juana Ramírez «La Avanzadora» del sector Reverdecer de Santa Rita, municipio Francisco Linares Alcántara, quedaron destruidas, tras verse afectadas por un voraz incendio que se registró durante la mañana del lunes.


Afortunadamente, este siniestro no dejó fallecidos ni heridos, pero ocasionó que cinco familias quedaran en estado de vulnerabilidad extrema, ya que el fuego consumió sus pertenencias, que con tanto esfuerzo le costó obtener durante los años.

PERDÍ LOS COROTOS

Wilfredy Escobar


Wilfredy Escobar, técnico en refrigeración y propietario de la casa 22, vive con su esposa y una niña de nueve años y este incendio representa un golpe muy duro para él y sus seres amados.


El afectado no deja de agradecer a Dios pues sus familiares no sufrieron daños físicos, pero lamentó que lo perdieran todo, incluso objetos que no eran de su propiedad.


«Ropa, enseres, perdí corotos que no eran míos, eso me afecta en la totalidad», manifestó.


Precisó que aproximadamente a las 11:30 am de este martes, recibió una llamada de uno de sus vecinos, quien le notificó que su vivienda se estaba quemando. Se demoró cinco minutos en llegar a su hogar, pero ya era tarde, la candela había consumido toda la estructura y sus pertenencias.


Escobar precisó que hubo mucha solidaridad por parte de los demás vecinos, quienes trataron de apagar el fuego con agua mientras esperaba la llegada de los Bomberos de Aragua.


Aunque no tiene el informe de las investigaciones de las autoridades, comentó que el origen presuntamente estuvo en un corto circuito en uno de los inmuebles afectados. Está consciente de que en la zona había cables y múltiples conexiones, «pero nadie quiere que se le vaya a perder los enseres en su casa», aclaró.

NOS FUIMOS CORRIENDO
Por su parte, Arelys Monsalve relató que fueron momentos de mucho terror lo que vivió, destacando que los gritos desesperados de sus vecinos fueron los que le alertaron, saliendo lo más rápido de su vivienda con su hija.

Arelys Monsalve


«Gritaban ‘salgan’. Yo estaba encerrada con mi hija, no conseguía la llave para salir porque yo vivo encerrada con candado.

Desesperadamente salí sin chancleta, mi hija también; nos fuimos corriendo porque ya eso había agarrado demasiada candela», relató.


Monsalve explicó que entró en shock emocional, lo que hizo que se bloqueara por unos segundos, pero agradeció a Dios de salir ilesa junto a su hija, aunque permanece desesperada por la grave situación habitacional que ahora tiene. «Es material lo que se perdió y no hubo pérdidas humanas. Le doy la gloria a Dios porque las cosas pasan por algo y yo sé que Dios nos va a dar una bendición», dijo.


La damnificada espera que la gobernadora Joana Sánchez, se aboque a darles una solución y que ayude a las cinco familias afectadas a reconstruir sus hogares.

LA MANO AMIGA DE ELSIGLO

Yatcelis Landaeta


El incendio fue devastador para Yatcelis Landaeta, para su madre y sus dos hijas, ya que perdieron absolutamente todas sus pertenencias. «Yo estaba traumada, salí corriendo porque eso era demasiada candela. Perdimos todo, mis niñas perdieron sus útiles, no quedó nada», expresó con mucho dolor.


Agradeció el apoyo de sus vecinos, que la ayudaron a salir de la vivienda, y por el esfuerzo colectivo de intentar apagar el incendio.
Landaeta solicita a las autoridades una ayuda urgente para todos los afectados, especialmente se mostró preocupada por la educación de sus pequeñas. «Que nos ayuden y que me ayuden con mis niñas, que me ayuden con los útiles y con lo que puedan», pidió.


Por último, Jackson Torres está devastado por perder su hogar y sin relatar lo ocurrido, aprovechó la ocasión para solicitar solidaridad a todas las personas que puedan. «Quedan cinco familias a la deriva y esperemos tener pronta respuesta de cualquier ayuda que nos quieran colaborar, se lo agradeceríamos», sentenció.


Finalmente, los damnificados del sector Reverdecer están agradecidos de haber sobrevivido, pero saben que se abre una etapa de incertidumbre en sus vidas.

LINO HIDALGO