Bajo el lema «Nuestro poder, nuestro planeta», la sexta edición de «Un cable a tierra: Conéctate» transformó los espacios de CONARE en un punto de encuentro entre la ciencia, el arte y el compromiso ecológico. Niños, adultos mayores y adolescentes compartieron juegos, charlas y experiencias que no solo divirtieron, sino que sembraron conciencia ambiental.


la jornada buscó conectar a la
ciudadanía con la biodiversión
local
La profesora Enelda Bonalde, organizadora del evento, explicó que la jornada buscó conectar a la ciudadanía con la biodiversión local. «Queremos que cada persona entienda que su poder individual puede cambiar el planeta», afirmó. Durante el 25 de abril, los asistentes recorrieron estaciones dedicadas al crecimiento del ser, la expresión artística y la divulgación científica.
Bonalde destacó la participación activa de distintos grupos etarios. Los menores disfrutaron de talleres de reciclaje creativo, mientras los adolescentes se involucraron en debates sobre consumo consciente. Los adultos mayores, por su parte, compartieron saberes tradicionales sobre conservación. «Fue un día educativo y emocionante. Todos firmaron un compromiso personal con el ambiente», agregó la vocera.
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HALLAZGOS QUE ELEVAN LA ESPERANZA

que emocionaron a
los presentes
El ambientalista y científico Alfredo Correa presentó descubrimientos que emocionaron a los presentes. El biólogo confirmó el registro del ave número 1421 para Venezuela, un rufo migratorio boreal. Además, reveló que en la Laguna de Taiguaiguay, estado Aragua, se identificaron tres nuevas especies. «Las aves son el segundo grupo de vertebrados más importante del país, después de los peces», señaló Correa.
El experto explicó que estos hallazgos demuestran la necesidad de proteger los ecosistemas locales. «Cada especie nueva es una alerta y una oportunidad. Debemos actuar ya», expresó. Su intervención generó preguntas entre los jóvenes, ávidos de conocer cómo sumarse al monitoreo ambiental.
MARIPOSAS QUE CRUZAN FRONTERAS
José Clavijo, científico y director del Museo del Instituto de Zoología Agrícola (MIZA UCV), tomó la palabra para hablar de otro viajero incansable: la mariposa monarca. El investigador detalló que estudian los movimientos migratorios de poblaciones procedentes de Norteamérica, Canadá y las Islas del Caribe hacia Venezuela.

«Analizamos cómo estos ejemplares se intercambian genes con nuestras mariposas monarcas locales», comentó Clavijo. El especialista resaltó que el MIZA trabaja junto a la UCV y otras academias para entender estos procesos. «La naturaleza no entiende de fronteras. Nos toca a nosotros entender sus rutas», sentenció.
LAS 7 R EN ACCIÓN
La ambientalista Eugenis Millán, presidenta de Ecoembajadores, mostró cómo la economía circular puede ser divertida y transformadora. Millán presentó la exposición de las «7 R del consumidor consciente», con énfasis en el reuso. Los asistentes vieron muñecas de trapo elaboradas con retazos de tela donados por costureras, listas para ser regaladas a niños de comunidades vulnerables.

de reciclar, sino de repensar
nuestros hábitos”
También se exhibió eco-arte en vidrio: botellas convertidas en piezas únicas. «No se trata solo de reciclar, sino de repensar nuestros hábitos», explicó la activista. La jornada incluyó además yoga, un baño acústico sonoro con cuencos y la exposición «Sobredosis de color», obras de arte en lienzo, que se convirtió en un homenaje cromático al Parque Nacional Henri Pittier.
UNA REFLEXIÓN NECESARIA
La alianza entre la UCV, la UPEL, el MIZA, CONARE, Ecoembajadores y otras organizaciones demostró que la unión de voluntades multiplica el impacto. «Un cable a tierra: Conéctate» no solo informó, sino que invitó a cada participante a firmar un compromiso individual de cambio. La biodiversidad venezolana sigue revelando secretos, pero requiere ciudadanos activos, corazones verdes dispuestos a escuchar y proteger la vida en todas sus formas.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
MG
