El queso llanero, históricamente un alimento básico en la mesa del venezolano, se ha transformado en un artículo de lujo para los habitantes de Maracay. Comerciantes de la calle principal de La Cooperativa reportan una caída estrepitosa en las ventas, estimando una reducción del 80% en comparación con el año anterior.


La crisis económica y la inflación han pulverizado el presupuesto familiar, obligando a los consumidores a modificar drásticamente sus hábitos de compra o, en el peor de los casos, a eliminar el producto de su canasta básica.
Para Miguel Pedras, comerciante del sector, el cambio en la dinámica de consumo ha sido devastador. Pedras relató con nostalgia cómo en tiempos de mayor fluidez económica, un puesto promedio podía despachar entre 15, 20 y hasta 30 quesos diarios. Hoy, la realidad golpea con fuerza: «Hay días donde no se vende ni un kilo de queso», lamentó.
El comerciante señaló que el presupuesto de los maracayeros ya no alcanza para la compra por kilo. «El cliente llega, pregunta el precio y se asusta. Antes pedían porciones grandes, ahora el que tiene un poquito más lleva 400 o 500 gramos. Otros simplemente piden lo que les alcance en bolívares, ya sean mil o seiscientos bolívares de queso», explicó Pedras.
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Más detalles sobre ventas de queso llanero caen 80% en Maracay
Por su parte, el vendedor Donovan Pernía coincide en que el factor precio es la principal barrera. Con el kilo de queso llanero rondando los 3.890 bolívares, Pernía enfatizó que la baja en las ventas es una respuesta directa al bajo poder adquisitivo de la población.
«La gente, cuando compara, prefiere comprar un kilo de carne que un kilo de queso. Es la realidad», afirmó Pernía, subrayando que el salario actual no permite sostener el consumo de este rubro.
Ambos entrevistados señalaron que, más allá de la inflación nacional, existe un componente de especulación por parte de los distribuidores y transportistas. Los vendedores de La Cooperativa denuncian que los aumentos por parte de los camioneros no siempre están justificados, lo que asfixia al comerciante minorista y castiga el bolsillo de los consumidores.
JOHAMBERT PÉREZ (Pasante) | elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA
MG
