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Bajo el manto de su excelsa patrona, El Consejo vivió su coronación

La fe de la tierra consejeña encontró este 19 de abril uno de sus momentos más significativos. La Coronación Diocesana de Nuestra Señora del Buen Consejo no sólo marcó un acto litúrgico de profundo simbolismo, sino que consolidó una manifestación colectiva de identidad, arraigo y memoria en el municipio José Rafael Revenga.

Contemplando la venerada imagen

La ceremonia, celebrada en el marco de los 250 años de la fundación de El Consejo, fue presidida por el obispo de la Diócesis de Maracay, monseñor Enrique Parravano, acompañado por el presbítero Pedro Hurtado. La eucaristía reunió a autoridades locales, representantes del sector privado y a una amplia participación de devotos que acudieron para acompañar el histórico momento.

Durante el rito central de la eucaristía, la imagen de la patrona fue solemnemente coronada por la máxima autoridad eclesiástica de la diócesis, en medio de un profundo recogimiento por parte de los asistentes. El momento, cargado de simbolismo, marcó un hito dentro de la vida religiosa de la localidad, reafirmando la presencia de la Virgen como guía espiritual y referencia de fe para generaciones de creyentes que han sostenido esta devoción a lo largo del tiempo.

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RECONOCIMIENTO QUE TRASCIENDE LO RELIGIOSO

Uno de los momentos de mayor relevancia se produjo con la lectura de un decreto municipal mediante el cual la Virgen del Buen Consejo fue declarada como el cuarto símbolo institucional de Revenga. Con esta decisión, la advocación mariana pasa a ocupar un lugar junto al escudo, la bandera y el himno, formalizando su valor dentro de la vida pública de la entidad y su influencia en la construcción de la identidad local.

El documento también establece el 25 de abril como fecha oficial y permanente para su celebración, lo que permitirá fortalecer las manifestaciones tradicionales vinculadas a la patrona y garantizar su continuidad en el tiempo. Esta disposición reconoce una práctica que ha sido sostenida por generaciones, ahora respaldada desde el ámbito institucional.

El alcalde Daniel Perdomo, durante la actividad, destacó la trascendencia de la jornada, señalando que la coronación representa un momento de profundo significado para la jurisdicción.

Los creyentes conmovidos por la ceremonia

«Estoy sumamente contento celebrando esta coronación de nuestra querida Virgen, patrona de nuestro municipio. Que sea de mucha paz, tranquilidad y que todo esto nos lleve después a la convivencia entre todos», expresó el burgomaestre.

MÁS DETALLES

Por su parte, el párroco Pedro Hurtado subrayó el significado de este reconocimiento, afirmando que la designación como símbolo municipal fortalece el vínculo espiritual de la comunidad.

«Como pueblo nos sentimos realmente agradecidos por todo el trabajo que se ha realizado para llegar a este día tan especial. Sobre todo, contentísimos porque han nombrado a nuestra señora como el cuarto símbolo de este municipio», afirmó.

En la misma línea, Enrique Völlmer, en representación de la Hacienda Santa Teresa, valoró la coincidencia histórica entre la coronación y el aniversario de la localidad.

«Para mí y para la familia Völlmer, esta coronación es un hito importantísimo. La parroquia está cumpliendo 250 años; son dos instituciones de gran relevancia para el municipio y para toda esta zona de Aragua», puntualizó.

UN PUEBLO QUE CREE Y ACOMPAÑA

Más allá de los actos protocolares, la jornada estuvo marcada por la participación activa de los fieles, quienes han mantenido viva la devoción a la Virgen del Buen Consejo a lo largo del tiempo.

Para Susana Marín, la coronación tiene un significado que trasciende lo ceremonial. «Yo crecí viendo a mi familia rezarle. Para nosotros no es una imagen nada más, es una presencia que acompaña en los momentos difíciles y en los de alegría. Verla coronada es como sentir que toda esa historia también está siendo reconocida», expresó.

De igual forma, Adriana Márquez compartió la emoción que representa este acontecimiento dentro de la vida cotidiana de los creyentes. «Aquí muchas familias tienen una relación muy cercana con la Virgen. Se le pide, se le agradece, se le habla como a una madre. Este día queda para siempre porque reúne todo lo que sentimos por ella», comentó.

Ambos testimonios reflejan una vivencia que ha pasado de generación en generación, sosteniendo una tradición que forma parte de la identidad local.

Las expresiones de fe también se evidenciaron en la participación activa durante toda la jornada, con oraciones, cantos y gestos de devoción que acompañaron cada momento de la ceremonia. Para muchos asistentes, la coronación representa un reconocimiento formal y aunado a esto la confirmación de una creencia profundamente asentada en la vida cotidiana de la jurisdicción.

UN AJUAR QUE NARRA LA IDENTIDAD CONSEJEÑA

La imagen de la Virgen lució un traje especialmente diseñado para la ocasión por el joven creador Daniel Romero, oriundo de El Consejo, quien concibió la pieza como una representación visual de la historia y los símbolos del municipio.

El ajuar, elaborado en tono azul, incorpora bordados con cristales, perlas y lentejuelas que evocan elementos emblemáticos como los chaguaramos y los arcos de Tiquire. Se pensó cada uno de los detalles para reflejar la fortaleza y permanencia de las raíces locales.

Uno de los aspectos más destacados es el cinturón, inspirado en las corrientes del río Tuy, ideado como un símbolo de unión y continuidad entre los habitantes de la localidad.

La propuesta también incluye referencias a la Santísima Trinidad: Una mano que representa a Dios Padre, una paloma asociada al Espíritu Santo y una cruz que remite a Jesucristo, integrando así la dimensión espiritual con el lenguaje estético del diseño. Se gestó cada elemento, no sólo desde lo ornamental, sino como un recurso simbólico que dialoga con la fe del pueblo.

Romero, vinculado al Ministerio Adoramus, puso su talento al servicio de la celebración, logrando una pieza que trasciende lo visual y se convierte en una manifestación de devoción. El resultado final no sólo acompañó la imagen durante la ceremonia, sino que añadió una capa de significado que conecta el arte con la espiritualidad y la identidad consejeña.

UN HECHO QUE MARCA LA MEMORIA COLECTIVA

La Coronación Diocesana de la Virgen del Buen Consejo se inscribe como uno de los acontecimientos más relevantes dentro de la conmemoración de los 250 años de El Consejo. Su impacto no se limita al ámbito religioso, sino que se proyecta como un elemento de cohesión para la comunidad.

La declaración como símbolo institucional y la oficialización de su día de celebración consolidan un reconocimiento que combina tradición, espiritualidad y sentido de pertenencia, dejando una referencia clara para las futuras generaciones del municipio José Rafael Revenga.

DANIEL MELLADO | elsiglo

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