La convivencia entre los habitantes del edificio Sauce, ubicado en el sector Parque Aragua del municipio Girardot, se ha visto afectada por un conflicto vecinal que, según los involucrados, se ha intensificado en los últimos días, generando un ambiente de tensión e incomodidad entre quienes residen en el conjunto residencial.

Una de las partes involucradas, María Turiso Patiño, denunció ser víctima de presunto acoso por parte de algunos vecinos, asegurando que constantemente es vigilada y que incluso le pretenden restringir el uso de áreas comunes del edificio.
La residente manifestó que la situación ha llegado al punto de impedirle realizar actividades cotidianas como regar las plantas o transitar por determinadas zonas del inmueble, afirmando que estas acciones han afectado su tranquilidad.

Asimismo, relató que recientemente sostuvo una discusión con otro residente tras reclamarle que colocara comida para gatos sobre unas jardineras que, según explicó, fueron construidas con fines ornamentales. De acuerdo con su versión, durante el intercambio verbal recibió expresiones ofensivas y comentarios que calificó como inaceptables.
«Me dijo en varias oportunidades que estaban esperando que yo me muriera para destrozar todo lo que he hecho aquí. Eso me afectó mucho porque yo nunca les he hecho daño», expresó.
Turiso señaló que durante casi cuatro décadas de residencia ha realizado mejoras en diferentes espacios del edificio, asegurando haber contribuido con la recuperación de áreas verdes, pasillos, iluminación y pintura de zonas comunes, labores que, afirmó, ejecutó con el propósito de beneficiar a toda la comunidad.
Indicó además que, debido a lo ocurrido, acudirá junto a sus familiares ante los organismos competentes para formalizar la denuncia y solicitar que la situación sea atendida por las autoridades correspondientes.

LA OTRA PARTE INVOLUCRADA
Por su parte, Yumaira Balza, quien también reside en el edificio Sauce, ofreció una versión distinta de los hechos y sostuvo que el conflicto surge porque la vecina habría ejecutado modificaciones en áreas comunes sin la aprobación del resto de los propietarios.
Balza aseguró que entre las acciones cuestionadas figuran cambios en la fachada del edificio, trabajos de pintura y la instalación de un toldo, decisiones que, según indicó, se realizaron sin autorización de la asamblea de copropietarios ni del condominio.
La residente explicó que los vecinos buscan que se respeten los estatutos internos del conjunto residencial y que cualquier intervención en las áreas comunes sea previamente consultada y aprobada por la comunidad.
Finalmente, los habitantes del edificio coincidieron en que la situación se ha vuelto insostenible y esperan que sean las autoridades competentes quienes medien en el conflicto, con el objetivo de alcanzar acuerdos que permitan restablecer la sana convivencia y preservar el buen vivir dentro del edificio Sauce.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
