Los granos son parte importante de la dieta diaria del venezolano ya que aportan nutrientes esenciales para una buena alimentación, además de su economía lo que hace rendir el presupuesto familiar. El mercado de las leguminosas en el municipio Sucre de Cagua, estado Aragua, se mantiene con buena oferta y amplia demanda.

Preparar estos alimentos requiere de los conocidos «aliños», que son por lo general cebolla, ajo, ají o pimentón, cilantro y cebollín, entre otros. También necesitan especias secas o condimentos como comino y ajo molido, que les dan mayor sabor.
René Guevara, encargado de un local de alimentos en el centro de Cagua, explicó que la venta de estos rubros se ha adaptado a la capacidad de gasto de los clientes.
«La gente busca lo más económico, por eso la caraota, la lenteja, el fríjol bayo y el fríjol blanco son los más pedidos», afirmó. El comerciante detalló que el precio por medio kilo de caraotas y lentejas es de 750 bolívares, mientras que la arveja alcanza los 950 bolívares. En contraste, el fríjol bayo y el fríjol blanco se consiguen por 500 bolívares cada medio kilo, lo que los convierte en opciones preferidas por los consumidores.
OFERTA AJUSTADA

El encargado del local indicó que los clientes suelen adquirir pequeñas porciones para ajustarse al presupuesto diario. «Cada persona compra un poquito de cada grano, principalmente en presentaciones de medio kilo», señaló Guevara. Esta modalidad de venta fraccionada permite a las familias variar su alimentación sin realizar grandes desembolsos.
En el área de aliños, el comerciante destacó que se comercializan «combitos» diseñados específicamente para condimentar los granos.
Estos combos incluyen pequeñas cantidades de ají, papa, cebolla y aliño surtido, y tienen un costo de 200 bolívares. Además, los condimentos en polvo como comino, adobo, sabroseador y ajo molido se venden en porciones de 30 gramos por el mismo precio.
COSTOS DE LOS CONDIMENTOS
Guevara precisó que los aliños frescos, como el cilantro y el cebollín, suelen tener precios más elevados debido a su naturaleza perecedera y los costos de transporte. «Siempre serán más costosos porque dependen de la temporada», explicó el encargado. Esta situación ha llevado a muchos consumidores a priorizar los condimentos secos o los combos preparados, que resultan más accesibles para la economía familiar.
DEMANDA SOSTENIDA

El comerciante aseguró que, pese a las fluctuaciones de precios, la demanda de granos se mantiene estable en Cagua. «La caraota sigue siendo la reina de la mesa venezolana, pero el bayo y el fríjol blanco están ganando terreno por su bajo costo», afirmó Guevara. Esta tendencia refleja una sustitución de productos más caros, como la arveja o la caraota blanca, por opciones de menor impacto en el bolsillo.
La estandarización de los combitos a 200 bolívares ha facilitado la compra de aliños completos sin que los clientes tengan que adquirir grandes cantidades. Según Guevara, esta estrategia garantiza la rotación de productos complementarios y permite que los consumidores preparen sus comidas con los ingredientes necesarios sin gastar de más.
También te puede interesar:La solidaridad se abre paso hasta los sectores más apartados de Tovar
UN MERCADO QUE SE ADAPTA
El mercado de granos y aliños en Cagua se caracteriza por una fragmentación de la oferta para ajustarse al flujo de caja diario de la población. La preferencia por granos como el bayo y el fríjol blanco evidencia una clara prioridad por la economía sin sacrificar el valor nutricional. René Guevara resumió la situación con una frase: «El venezolano aprende a aliñar con lo que tiene, pero no renuncia al sabor». Esta realidad muestra un comercio local que se reinventa para seguir llevando alimento a las mesas de las familias aragüeñas.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
fotos: JOEL ZAPATA
