La gestión de la emergencia, que priorizó el rescate, da paso a una fase técnica rigurosa. El alcalde Rafael Morales confirmó que la prioridad absoluta en esta etapa, es la evaluación profunda de cada edificación y la distribución controlada de materiales para garantizar la seguridad de los habitantes.

El alcalde de Girardot, Rafael Morales, encabeza las operaciones en el terreno que no se paró ni este domingo feriado. Explicó que un total de 157 edificaciones ya tienen el «estatus verde», lo que indica daños superficiales. Sin embargo, advirtió que la urgencia por regresar a los hogares no puede anteponerse al criterio de los ingenieros.
Morales detalló que el sistema de semaforización es la guía para la toma de decisiones. Las estructuras en «amarillo», como el edificio Abitare 2001, tienen prohibida la habitabilidad. «Se instalaron testigos para monitorear desplazamientos. Hoy lunes definiremos en una mesa técnica con los vecinos los pasos a seguir para su recuperación», afirmó.
El mandatario municipal enfatizó que las edificaciones en «rojo» serán evacuadas de forma total. Mientras que en los sectores «verdes», como Los Mangos, ya comenzó la entrega de bloques, cemento y tuberías. Aproximadamente 70 edificios en zonas como Andrés Bello y Base Aragua reciben estos suministros.
Servicios y advertencias
El restablecimiento del gas, agua y electricidad es clave para la rehabilitación. Morales señaló que la energía aún no está al cien por ciento en todos los sectores. «La estabilización de estos servicios permite avanzar hacia el estatus verde», dijo el alcalde, quien supervisa personalmente las cuadrillas de trabajadores.


Una de las preocupaciones principales del alcalde es la realización de obras sin permiso. «Subir diez sacos de cemento a un apartamento vulnerable equivale a 420 kilos de peso muerto. Eso puede colapsar una losa», alertó Morales. El acopio de escombros en escaleras y las demoliciones imprudentes son otras prácticas prohibidas.
Control y previsión
La autoridad de Girardot reiteró que ninguna reparación mayor puede ejecutarse sin la aprobación de la Comisión Técnica. «El visto bueno de los ingenieros es obligatorio. No importa si la obra es privada, la seguridad de todos está en juego», sentenció. La directriz busca evitar que la desesperación genere nuevos riesgos.
Morales destacó el civismo de los vecinos durante el trauma. «La organización ejemplar de las comunidades ha sido clave en esta transición de la emergencia a la reconstrucción técnica», reconoció. El llamado final es a confiar en los expertos, pues las estructuras, aunque parezcan intactas, están «tocadas», expresó el burgomaestre.

La gestión municipal, en coordinación con el Gobierno nacional, la Gobernación de Aragua y la comunidad organizada, son la combinación ideal para salir adelante en estos momentos de emergencia nacional. Morales insistió en que el resguardo de la vida debe prevalecer sobre la inmediatez.
La paciencia y el acatamiento de las normas técnicas serán determinantes para evitar que una solución apurada se convierta en una segunda tragedia en Maracay. La reconstrucción no es una carrera, sino un proceso meticuloso que exige responsabilidad colectiva.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
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