Multimax
Inicio En Aragua Visitantes valoran la naturaleza preservada del Parque Henri Pittier

Visitantes valoran la naturaleza preservada del Parque Henri Pittier

El parque recreativo Las Cocuizas, ubicado en el Parque Nacional Henri Pittier, representa un punto de encuentro para organizaciones civiles, congregaciones religiosas y núcleos familiares que, fuera de temporada, eligen este lugar como espacio de esparcimiento que une en un ambiente natural y fuera de la rutina diaria.

Los visitantes preparaban sopa o asaban carne a la orilla del río

Asistentes que disfrutan de un día en el río expresaron su satisfacción por las condiciones del entorno. La concurrencia que se pudo observar fue de pocas personas en comparación con las fechas de Carnaval y Semana Santa. Sin embargo, los grupos que se encontraban eran grandes de hasta unas veinte personas.

María Teresa Jiménez, visitante frecuente del sector, explicó que su familia extendida, de hasta veinte personas, viaja desde Los Samanes para pasar el día. «Venimos por el río y el clima; preparamos arepas a la orilla del agua mientras los niños juegan», comentó la mujer, quien destacó la importancia de preservar estas tradiciones culinarias al aire libre. Su grupo incluye adolescentes y pequeños, todos unidos por el disfrute de la naturaleza.

Camaradería sobre ruedas

Everlin Salas, presidenta de la Asociación Civil Caos Aragua, señaló que su agrupación combina el mototurismo con la labor social. «Queremos enaltecer el turismo de Aragua», afirmó la dirigente. El parque, en sus palabras, ofrece espacios en «muy buenas condiciones» para reuniones institucionales y recreativas.

Jóvenes y adultos disfrutaron del agua

Su grupo, demás de veinte personas, que vienen de Lara Yaracuy, Carabobo, Caracas y Aragua, únicamente para disfrutar del ambiente de montaña, echarse un bañito en los pozos y afianzar los lazos de los integrantes de la asociación.

Fe y naturaleza en un solo lugar

Jairo Carucí, director de la Sociedad de Jóvenes de la Iglesia Adventista del sector Flores, San Mateo, detalló que movilizan a unas treinta personas, entre adultos mayores, jóvenes y niños. «Buscamos un domingo familiar con camaradería cristiana», expresó Carucí. El grupo prepara sancocho, realiza juegos y valora el clima, que describió como «rico», incluso con neblina. Para el líder religioso, el sitio reúne las condiciones ideales para la integración de la juventud y la infancia.

El río como centro de la experiencia

Los tres entrevistados coincidieron en que el río es el principal atractivo. Para María Teresa, el agua permite el entretenimiento de los niños. Everlin Salas resaltó que el parque «enaltece» la identidad turística regional. Jairo Carucí añadió que «la naturaleza que nuestro Dios creó» se une con la unión familiar para generar un ambiente único.

Jairo Carecí: «Buscamos un domingo familiar con camaradería cristiana»

En un contexto de rutina y tensiones cotidianas, este rincón del Henri Pittier demuestra que la naturaleza bien preservada puede tejer lazos entre mototuristas, feligreses y familias. La voz de los propios visitantes, como la de Everlin Salas, lo resume: «Esto es más que un paseo: es un reencuentro con lo nuestro».

RODOLFO GAMARRA|elsiglo

CJL