Bajo el clamor unánime de un pueblo que busca refugio en la fe ante la difícil situación que atraviesa el país, este domingo se celebró la Misa de la Misericordia en las inmediaciones del casco histórico de La Victoria, un emotivo encuentro eclesiástico que estuvo presidido por el párroco José Miguel Vargas Caballero.


La liturgia no pudo llevarse a cabo dentro de la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, mejor conocida como la Iglesia Matriz, debido a que la planta física sufrió fallas tras el doble sismo. Por razones de seguridad y siguiendo las recomendaciones técnicas, los oficios religiosos se trasladaron a las áreas adyacentes al aire libre.
Durante el encuentro eclesiástico, que contó con dos servicios a las 7:30 y 9:30 de la mañana, se congregaron alrededor de 100 personas en cada jornada. En su homilía, el sacerdote elevó una plegaria por el cese de las réplicas y exhortó a mantener la calma y la fe. Asimismo, informó a la feligresía que las misas correspondientes a los días de semana se desarrollarán provisionalmente en la capilla Padre Machado.
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