Tras el incremento significativo en la comercialización de productos marinos durante la temporada de Semana Santa, expendios de pescado en el municipio José Félix Ribas reportaron una disminución en las ventas durante las últimas semanas, comportamiento que califican como estable a bajo en comparación con periodos anteriores.

Comerciantes del sector señalaron que, luego del tradicional aumento en el consumo de pescado propio de la Semana Mayor, se ha evidenciado una desaceleración en la demanda por parte de los consumidores, quienes han optado nuevamente por otras proteínas más accesibles, como el pollo.
Alex Silva, vendedor de pescado en La Victoria, explicó que el flujo de compradores ha disminuido considerablemente en los últimos días, situación que atribuye al reciente pico de consumo registrado durante la celebración religiosa.
«Las personas como que comieron mucho pescado en Semana Santa, porque ahorita todo ha estado un poco flojo. He visto que pasan más con pollo, pero quienes vienen a comprar se llevan su pescado fresco, sobre todo los más económicos que también son muy sabrosos», expresó.

De acuerdo con Silva, entre las opciones más buscadas actualmente destaca el filete de mojarra, el cual se ha posicionado como una alternativa accesible dentro del mercado. Este producto ha ganado preferencia entre los compradores debido a su relación entre precio y calidad.
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LIMITACIONES EN LA OFERTA
Otro factor que incide en la dinámica del mercado es la disponibilidad de ciertos productos. Tal es el caso de la sardina, cuya presencia en los puntos de venta es actualmente reducida debido a su período de reproducción.
«Ahorita la sardina está en etapa de reproducción. Si yo tuviese sardinas ahorita estaría lleno de clientes, porque es un producto que gusta mucho, pero no es el caso», comentó el comerciante.
Esta situación ha generado un ajuste tanto en la oferta como en las opciones de compra disponibles para los consumidores, quienes deben adaptarse a la disponibilidad temporal de especies marinas.
Vendedores coinciden en que este tipo de descenso en las ventas es habitual luego de temporadas de alta demanda como la Semana Santa, cuando el consumo de pescado alcanza sus picos más elevados del año.
En este contexto, el mercado local se mantiene activo, aunque con menor afluencia de compradores, mientras los comerciantes ajustan sus expectativas a un ritmo de ventas más moderado en las semanas posteriores al período festivo.
DANIEL MELLADO | elsiglo
MG
