El gobierno de Nicolás Maduro solicitó este sábado, 3 de enero, una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, luego de que se confirmara que Estados Unidos bombardeó varias partes del país, entre ellas Caracas.

A través de una carta dirigida al presidente del Consejo de Seguridad, el embajador de Somalia Abukar Dahir Osman, el canciller Yván Gil pidió convocar una reunión de emergencia para discutir los «actos de agresión» de Estados Unidos contra Venezuela, una misiva que también se entregó al secretario general de la ONU, António Guterres.
El canciller detalló que la operación involucró el uso de aviones, helicópteros y tropas de fuerzas especiales estadounidenses desplegadas en diversos puntos del territorio nacional. Sostiene que estas acciones violan el Artículo 2, párrafo 4 de la Carta de las Naciones Unidas, el cual prohíbe recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado.
Gil enfatiza en el comunicado que este nivel de agresión militar no tiene precedentes en los últimos años de historia republicana del país, comparándolo únicamente con los bloqueos navales sufridos en 1902 por parte del Reino Unido, Alemania e Italia.
Ante esta situación, el gobierno venezolano invocó el Artículo 51 de la Carta de la ONU, reafirmando su derecho inherente a la legítima defensa para proteger a su población y su soberanía. Como medida inmediata, se solicitó formalmente la convocatoria urgente de una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad para discutir estos actos de agresión.
«Se trata de una guerra colonial para destruir nuestra forma republicana de gobierno, libremente decidida por nuestro pueblo, e imponer un gobierno títere que permita el saqueo de nuestros recursos naturales, entre ellos la mayor reserva de petróleo del mundo», señala el texto.
EL NACIONAL
GM
