La esquina entre la calle Negro Primero con calle Valencia del sector La Candelaria del municipio Mario Briceño Iragorry (MBI) del estado Aragua permanece con un visible deterioro en el asfaltado, situación que se originó desde la extinta gestión de Bekis Porte exalcaldesa de MBI y se extiende hasta nuestros días ya que el alcalde actual parece haberse desentendido de esta zona.

Así lo dieron a conocer habitantes del urbanismo que prefirieron mantener su identidad en el anonimato para evitar «echarse de enemigo» al señor alcalde, pues aseguran que las diferencias políticas son la razón por la cual la primera autoridad municipal no ha procurado mejoras en la infraestructura de estas calles.
«El (alcalde) solo trabaja para los suyos, como nosotros no votamos por él decidió dejar esto así», afirmó con indignación una de las personas que habita en esta deteriorada vía, además, mencionó que cuando llega el invierno las calles se anegan ocasionando a su vez la inundación de algunas viviendas incluyendo la suya.

Otra de las debilidades en esta zona es el alumbrado público «ustedes tendrían que ver esto de noche, es una boca de lobo», informó otro de los vecinos, quien agregó que esta problemática ha ocasionado el incremento de la delincuencia, vecinos que se levantan a las 3:00 am comentan que han visto movimiento de gente externa al sector transitando a estas horas para meterse a las viviendas a robar.
«A nosotros nos robaron recientemente, a la vecina le robaron el aire acondicionado», todo a raíz de la falta de alumbrado público lo que genera el escenario idóneo para que «los amigos de lo ajeno» hagan de las suyas.

En cuanto a las organizaciones populares, como los consejos comunales, los vecinos aseguran que no han realizado ningún tipo de gestión para contribuir en la solución de estas carencias.
Asimismo, por la prolongación de la calle Valencia se observaron charcos oscuros de aguas servidas que se acumulan en las orillas de las aceras frente a las viviendas y sobre los techos de estas, una maraña de cables cuelgan entre los postes balanceándose con el viento.
En estas calles la espera se ha vuelto parte del paisaje y en medio del silencio institucional la comunidad resiste, observando con escepticismo cada visita oficial y cada fotografía tomada para el archivo del olvido.
EYRLEN NAREA CEBALLOS | elsiglo
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