Los residentes de la urbanización Asocata, en el municipio Ocumare de la Costa de Oro, viven en constante alarma debido a un problema ambiental que convierte sus calles en lagunas con cada temporada de lluvias. La causa es la obstrucción total del canal de desagüe de la laguna natural que bordea la comunidad, una situación que, según los vecinos, se ha agravado por la acumulación de escombros, basura y la intervención de comerciantes en la zona costera.

Miriam Rodríguez, una de las afectadas, explicó que la urbanización está bordeada por esta laguna natural y que en condiciones normales, esta agua se autorregula: «Ella naturalmente corre hacia el mar, formando una especie de canal».
En este sentido, la pérdida de la salida al mar significa que el humedal está saturado y el agua se desplaza hacia las viviendas. «Ahora el humedal ya está full de agua y ahora la urbanización se inunda, en épocas de lluvia casi permanentemente están las calles llenas de agua», denunció Rodríguez.
Asimismo, la residente recordó el momento más crítico de esta situación: «En el 2020 cuando la pandemia vivimos un momento terrible porque nos inundamos». Por otra parte, mencionó que si bien se acumulan escombros y basura, la expansión comercial ha sido un factor determinante. «Los comerciantes de la playa ya tienen toda esa zona por donde estaba el desagüe, totalmente plano, eliminando la ruta por donde debe pasar el agua».

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Más detalles sobre urbanización Asocata se ha convertido en una laguna
Pese a que la situación tiene años, los esfuerzos por conseguir una respuesta de las autoridades se han estancado. Rodríguez reveló que existe un «expediente en fiscalía desde el año 2020 y hasta el momento no hemos tenido respuesta».
Su gestión más reciente en el Ministerio Público resultó infructuosa: «Yo fui a la fiscalía y me dijeron que iban a trabajar de la mano del Ministerio de Ecosocialismo y que me llamaban después, nos dejaron esperando y no me han llamado».
Por otra parte, esta vecina mostró un documento donde la comunidad recibió un «llamado de atención de Protección Civil y Administración de Desastres». Con las lluvias recientes, la preocupación se agrava: «La situación se ha puesto alarmante porque nos llenamos de agua y esa agua no tiene salida y se queda allí estancada».
La comunidad teme un desastre mayor, ya que «pasa el tiempo y nadie se ocupa y con las lluvias todos están asustados». La residente insiste en que la solución no es tan compleja, pero se requiere la acción inmediata de las entidades gubernamentales con maquinaria, lo cual excede la capacidad de los vecinos.
CHIQUINQUIRÁ RIVERO | elsiglo
MG
