El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que Brasil es un país «políticamente difícil», tras la condena del exdiputado brasileño Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, y afirmó que «juega bastante duro», aunque advirtió que «nadie juega más duro que Estados Unidos».

«Ha sido desagradable, han detenido a alguien que se presenta a unas elecciones (…). Estaba yendo bien en las encuestas y lo han detenido por hacer declaraciones en Texas», señaló en su rueda de prensa al término de la cumbre del G7 en Évian (Francia).
Trump posiblemente confundió a Eduardo Bolsonaro, que no se presenta a ninguna elección, con su hermano el senador Flavio Bolsonaro, quien sí es candidato a los comicios brasileños de octubre.
Ambos hermanos se reunieron el pasado mes con Trump en la Casa Blanca.
El martes el Tribunal Supremo brasileño condenó a Eduardo Bolsonaro, ausente en la audiencia y quien reside en Texas, a cuatro años y dos meses de cárcel por coacciones a la Justicia debido a sus gestiones ante el Gobierno de Estados Unidos para que impusiera sanciones contra Brasil.
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La condena implica de forma automática su inhabilitación política por ocho años, después de haber perdido su acta de diputado el pasado diciembre, por un exceso de faltas a las sesiones de la Cámara baja.
Su padre, líder de la extrema derecha brasileña, fue condenado el pasado septiembre a 27 años de prisión por tramar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022 ante su sucesor, Luiz Inácio Lula da Silva.
EFE
