La mañana de este 3 de enero las calles de Maracay amanecieron con un ambiente expectante y silencioso, sin embargo, se podía observar la movilización de personas caminando y en carros particulares tratando de llegar a sus destinos.

Asimismo, se podía observar a quienes se dirigían a adquirir productos de primera necesidad en los pocos supermercados y locales comerciales que se encontraban laborando, ya que la mayoría de los establecimientos permanecieron cerrados sin señales de actividad.
Al parecer, la mayoría de los comerciantes optaron por no levantar la santamaría como medida de seguridad, temerosos ante posibles saqueos o disturbios de cualquier naturaleza que pudiera generar situaciones de peligro para los locales y sus empleados.
Cabe destacar, que los pocos expendios que se encontraban laborando lo hacían a puerta cerrada como medida de control, dando ingreso a las personas en grupos de cinco en cinco o de diez en diez.

En la prolongación de la Av. Bolívar de Maracay se observaban colas en diferentes puntos comerciales, sin embargo todo trascurría con normalidad y las personas manifestaron estar tranquilas y a la espera de saber como se desarrollarían las próximas horas.
Un famoso supermercado ubicado en la Intercomunal se encontraba abarrotado en las primeras horas de la mañana prestando servicios con normalidad, incluyendo el servicio de estacionamiento donde circulaban los usuarios con serenidad. Otros supermercados ubicados en esta zona trabajaban a puerta cerrada y también mantenían colas que se movilizaban con tranquilidad.
Dados estos acontecimientos, las redes sociales se han convertido en un terreno fértil para la desinformación y la generación de matices de opinión, por una parte hay quienes comentan que los comerciantes subirán los precios para aprovechar la situación, y que comenzará el hambre y la escasez».

Por otra parte, hay quienes ven con naturalidad que las personas salgan a la calle un fin de semana a hacer sus compras como es costumbre en el país, salvo que en vista de las circunstancias hay muchos locales cerrados.
Ante la incertidumbre que trajo consigo los sucesos ocurridos durante la madrugada de este 3 de enero, es fundamental mantener la calma y actuar con serenidad, evitar la desinformación, organizarse en comunidad y priorizar el bienestar colectivo. La solidaridad, la paciencia y la prudencia son las mejores herramientas para enfrentar la situación de la mejor manera posible.
EYRLEN NAREA CEBALLOS | elsiglo
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