A casi una semana del incendio ocurrido el pasado miércoles 29 de abril en el sector Juana Ramírez La Avanzadora, en San Vicente, municipio Girardot, la ayuda para las familias afectadas ha comenzado a llegar de manera progresiva, impulsada principalmente por la solidaridad de vecinos, organizaciones y ciudadanos que se han sumado a esta causa.


Nueve familias resultaron afectadas por el siniestro, perdiendo la totalidad de sus pertenencias. En medio de la adversidad, el respaldo comunitario ha sido clave para sobrellevar los primeros días tras la tragedia, mientras los afectados se mantienen a la espera de respuestas más concretas por parte de las autoridades gubernamentales en cuanto a la reconstrucción de sus viviendas.
Ana Estraño, una de las afectadas, expresó su agradecimiento por el apoyo recibido hasta ahora.

«Gracias a Dios nos han ayudado bastante, han traído muchas bendiciones de todos lados, incluso del extranjero. Todos estamos alegres dentro de lo que cabe. Estamos esperando es al alcalde para empezar a construir, a ver qué se va a hacer finalmente», comentó.
Indicó además que cuadrillas de la alcaldía ya iniciaron labores de limpieza en el terreno afectado. «Ya empezaron a limpiar, falta poco para terminar. Estamos esperando a ver si será una casa o un rancho, lo que sea. Lo importante es tener nuestro techo, que es todo lo que perdimos», añadió.
Estraño también hizo un llamado a las autoridades regionales para que conozcan de cerca la situación. «Esperamos que la gobernadora se entere de todo lo que está pasando y nos ayude, porque de verdad necesitamos bastante apoyo», señaló.
Por su parte, Natusha Vivas, otra de las damnificadas, destacó el acompañamiento constante de la comunidad.
«Nos sentimos un poco mejor, gracias a Dios. Le damos gracias primeramente a Dios y a todas las personas que se han abocado a ayudarnos, trayéndonos ropa, comida y apoyo», expresó.

Asimismo, resaltó la organización vecinal que se ha mantenido activa desde el primer momento. «Han estado con nosotros al pie de la letra, pendientes del desayuno, del almuerzo, del agua, de la ropa. Nos trasladan incluso hasta la escuela donde estamos resguardados. De verdad que no nos han dejado solos», afirmó.
Aunque reconoció la presencia de algunas autoridades en el lugar, insistió en la necesidad de mayor atención. «Han venido a limpiar el terreno, pero estamos esperando que regresen con la maquinaria para terminar el trabajo. Hacemos un llamado a la gobernadora, al alcalde y a quien corresponda para que nos sigan ayudando, porque hay niños y personas mayores que lo necesitan», subrayó.
PARROQUIAS ACTIVAN CENTROS DE ACOPIO
La Iglesia Católica también ha jugado un papel importante en la recolección y distribución de insumos para los afectados. El padre Kevin Mendoza, párroco de la Iglesia San Vicente de Paúl, informó que desde Cáritas parroquiales, junto a Cáritas Aragua y el padre José David Ortega, se han organizado para atender la emergencia.
«Como Iglesia estamos respondiendo a este momento de necesidad, invitando a toda la colectividad del estado Aragua a sumarse a esta obra de ayuda para nuestros hermanos que lo perdieron todo», manifestó.

Detalló que se han habilitado varios centros de acopio en la zona, entre ellos el Colegio San Marcelino Champagnat y la capilla de la Santa Cruz en La Isabelita. «Estamos recibiendo alimentos no perecederos, ropa, calzado, medicinas, especialmente para personas con condiciones de salud como hipertensión. También pedimos oración, que es fundamental», agregó.
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PODER POPULAR ACTIVO DESDE EL PRIMER DÍA
Desde el mismo momento del incidente, el poder popular organizado se ha mantenido desplegado brindando apoyo constante a las familias afectadas. Stella Herrera, jefa de UBCh del punto y círculo de Juana La Avanzadora, destacó el trabajo conjunto entre comunidad y entes gubernamentales.
«Damos gracias a Dios porque poco a poco hemos ido superando esta prueba. También agradecemos a la Gobernación, a la Alcaldía, a las redes sociales y a todos los que han aportado una gotica de amor para estas familias», expresó.
Herrera explicó que al día siguiente del incendio se activaron equipos de limpieza con maquinaria pesada para remover escombros. «Trabajaron arduamente todo el día y ya se tiene previsto iniciar el proceso de replanteo para dividir los espacios y comenzar la construcción de nuevas viviendas para las nueve familias afectadas», indicó.
Asimismo, destacó que espacios comunitarios como la Escuela Fe y Alegría han sido habilitados como centros de acopio. «Allí recibimos todo lo que las personas quieran donar para apoyar esta causa», puntualizó.
Mientras avanzan las labores de limpieza y organización del terreno, las familias continúan aferradas a la fe y a la solidaridad que ha emergido en medio de la tragedia, con la esperanza de reconstruir no solo sus viviendas, sino también la estabilidad que perdieron en cuestión de minutos.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
MG
