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Sindicalistas advierten que no negociarán prestaciones sociales

La presidenta de la Federación de Trabajadores del estado Aragua (Fetraragua), Elena Gelves, fijó este miércoles la postura oficial del gremio ante la Comisión de Diálogo Social: el salario mínimo debe ubicarse entre 200 y 450 dólares, y su anuncio debe producirse antes del 1° de mayo.

Elena Gelves, presidenta de Fetraragua


La dirigente sindical calificó como «urgente e innegociable» el restablecimiento del salario mínimo legal en el país. Durante una reunión con representantes de las centrales obreras, Gelves dejó claro que la propuesta de ingreso familiar basada en bonificaciones no es aceptable para los trabajadores venezolanos.


«Los bonos no computan para el cálculo de las prestaciones sociales», explicó la presidenta de Fetraragua. La líder sindical enfatizó que este mecanismo beneficia tanto al sector privado como al Gobierno, al reducir sus pasivos laborales, mientras perjudica al obrero al no garantizar su seguridad social a largo plazo.

EL DIÁLOGO COMO VÍA
La representante de los trabajadores defendió el uso de la Comisión de Diálogo Social como instrumento idóneo para resolver el conflicto laboral. Este espacio tripartito, donde participan el sector laboral, los empleadores privados y el Gobierno, busca determinar el método para aplicar el aumento salarial basándose en estándares internacionales.


«No renunciaremos al diálogo, pero tampoco abandonaremos las calles», advirtió Gelves. La federación sostiene que la movilización popular fortalece el proceso de negociación y envía un mensaje claro sobre el descontento de la clase trabajadora.

PROTECCIÓN DE DERECHOS LABORALES


Uno de los puntos más enfáticos del planteamiento de Fetraragua es la defensa de las prestaciones sociales. Gelves recordó que estos derechos están protegidos por la Constitución y la ley, por lo que ningún dirigente sindical tiene autoridad para negociarlos o reducirlos.
«Las prestaciones sociales son irrenunciables y deben ser protegidas mediante la indexación», afirmó la presidenta de la federación. La dirigente insistió en que la discusión debe centrarse en recuperar el poder adquisitivo del salario, no en desmejorar beneficios adquiridos.

BARRERAS LEGALES POR ELIMINAR
La líder sindical identificó obstáculos estructurales que impiden una recuperación real del bienestar del trabajador. En primer lugar, exigen la derogación de la Resolución 2792, normativa que, según explicó Gelves, «anuló las discusiones de contratos colectivos y destruyó las tablas salariales».


Asimismo, la presidenta de Fetraragua demandó el cese de las limitaciones a la actividad sindical. «Necesitamos libertad para discutir contratos colectivos sin coacción», puntualizó, al tiempo que advirtió que una vez establecido el salario mínimo, el siguiente paso será recuperar las tablas salariales para escalar los ingresos según jerarquía y mérito.

REALIDAD ECONÓMICA CRÍTICA
El reclamo de la federación se fundamenta en una realidad que afecta a millones de venezolanos. Gelves describió el fenómeno del «dólar chinchorreado» como un factor que eleva constantemente los precios de los productos básicos, mientras los salarios permanecen estancados.


«Hay alimentos disponibles en el país, pero los trabajadores no pueden acceder a una dieta balanceada», denunció la dirigente. Esta paradoja del abastecimiento, sumada a la inflación desbordada, configura un escenario que la federación considera insostenible.

PLAZO FATAL Y PRÓXIMOS PASOS
La presidenta de Fetraragua estableció el 1º de mayo como fecha límite para que el Ejecutivo anuncie un aumento salarial real. «Es una condición sine qua non», enfatizó Gelves, quien recordó que las negociaciones del año anterior se vieron obstaculizadas por la falta de respuesta gubernamental.


Actualmente, la discusión en la Comisión de Diálogo Social ha avanzado en la determinación de montos, aunque aún no se ha definido el método de aplicación. La propuesta inicial de la CTV arrancó en 200 dólares, pero el rango actual de negociación se extiende hasta los 450 dólares.

RODOLFO GAMARRA