Habitantes de la comunidad La Gran Villa, en el municipio Zamora del estado Aragua, denunciaron las múltiples deficiencias en los servicios públicos que actualmente afectan a más de 300 familias del sector, quienes aseguran permanecer desde hace siete días sin servicio eléctrico y con severas dificultades para acceder al agua potable.

La situación fue expuesta por Yasmín Rusa, vocera y residente de la comunidad, quien explicó que la problemática comenzó luego de que uno de los transformadores que abastece a la zona presentara una avería. Según relató, personal de la Alcaldía del municipio Zamora realizó el retiro del equipo dañado, pero hasta la fecha no han recibido información concreta sobre su reparación o reinstalación.
«Tenemos siete días sin servicio eléctrico debido a que un transformador se dañó. La alcaldía vino, retiró el equipo y hasta este momento no hemos obtenido respuesta sobre cuándo será devuelto o sustituido. Esta situación también afecta directamente el suministro de agua, ya que la bomba que abastece a la comunidad depende de la electricidad para funcionar», señaló Rusa.
La dirigente comunitaria indicó que la falla impacta a tres calles de La Gran Villa y mantiene en condiciones precarias a cientos de residentes, entre ellos niños, adultos mayores y personas con condiciones especiales de salud que requieren de manera permanente los servicios básicos para su bienestar y calidad de vida.
Ante esta realidad, los vecinos hicieron un llamado a la gobernadora del estado Aragua, Joana Sánchez, y a la alcaldesa del municipio Zamora, Anahís Palacios, para que atiendan con carácter de urgencia la problemática. Aseguran que, aunque las autoridades municipales retiraron el transformador averiado el pasado viernes, desde entonces no han recibido información oficial sobre las acciones que se ejecutarán para restablecer el servicio.
A la crisis eléctrica se suma la situación relacionada con el suministro de agua. De acuerdo con los denunciantes, la comunidad cuenta con un pozo que normalmente abastece a los habitantes, pero debido a la emergencia fueron conectados temporalmente a otra fuente de agua que presenta serios problemas de calidad.
Rusa afirmó que el líquido que actualmente reciben presenta un fuerte olor a azufre, coloración oscura y residuos visibles, lo que lo hace inapropiado para el consumo humano y para las labores domésticas. Asimismo, denunció que no han recibido apoyo mediante camiones cisterna para atender la contingencia, situación que obliga a muchas familias a enfrentar condiciones sanitarias complejas.
«El agua sale negra y con un olor muy fuerte. Es imposible consumirla o utilizarla con normalidad. Tampoco contamos con cisternas que nos ayuden a sobrellevar esta situación y muchas familias no tienen los recursos económicos para costear ese servicio de manera particular», expresó.
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Por su parte, Stalin Tovar, también habitante de La Gran Villa, informó que la comunidad fue beneficiada hace varios meses con un proyecto que contempla la instalación de tres transformadores para mejorar el sistema eléctrico del sector. Sin embargo, aseguró que aún falta ejecutar parte del tendido y cableado necesario para poner en funcionamiento dichos equipos.
Tovar explicó que la red eléctrica actual presenta una importante sobrecarga que habría contribuido al deterioro de los transformadores existentes. En tal sentido, solicitó a las autoridades competentes acelerar la culminación del proyecto para evitar nuevas fallas y garantizar un servicio estable para los residentes.
Del mismo modo, los vecinos reiteraron su petición a los organismos regionales y municipales para que atiendan la emergencia de manera inmediata, al considerar que la falta simultánea de electricidad y agua compromete la salud, la seguridad y el bienestar de cientos de familias que habitan en esta populosa comunidad del municipio Zamora.
SOLICITAN SUSTITUCIÓN DE TECHOS DETERIORADOS

A las problemáticas relacionadas con la electricidad y el suministro de agua se suma el deterioro de parte de la infraestructura habitacional de la comunidad. Los residentes denunciaron que los techos instalados en la terraza 11 presentan un avanzado estado de desgaste, pese a que las viviendas fueron entregadas hace apenas dos años.
Según indicaron, aproximadamente 54 módulos de techos fabricados con material plástico se encuentran agrietados debido a la constante exposición al sol y las altas temperaturas, situación que genera preocupación entre las familias afectadas ante el riesgo de filtraciones y daños estructurales durante la temporada de lluvias.
Los vecinos solicitaron a las autoridades regionales y municipales evaluar la sustitución de estas cubiertas por láminas de acerolit, material que consideran más resistente y adecuado para las condiciones climáticas de la zona.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA
