Habitantes de la ciudad de Maracay volvieron a expresar sus molestias por los constantes cortes de energía eléctrica que se registran en sus hogares, asegurando que están cansados de esta situación que afecta significativamente sus rutinas hogareñas y laborales.

En este contexto, la mayoría de los encuestados manifestaron que el plan de administración de cargas impuesto por el Gobierno nacional desde el mes de marzo sigue siendo «una carga» para los venezolanos. Mientras unos aseguran que están acostumbrados a estos razonamientos de cinco a seis horas, otros claman por un cronograma para adecuar su jornada diaria.

Solangel Seijas, residente del barrio San Carlos, manifestó que en su comunidad pasan varias horas sin luz. «Todos los días la quitan, varias horas al día», añadió.
Para Seijas, quien es adulta mayor, es peor cuando la quitan en horarios nocturnos, ya que el calor y la plaga impiden que descanse como debe ser. «Imagínate, cómo uno hace para dormir», agregó.
PURA PÉRDIDA
Por su parte, Wolfgang Menesine aseguró que la situación afecta especialmente al sector comercial debido a que no cuentan con un cronograma establecido; cada apagón genera más pérdidas dijo.
«La gente pierde helados, sus frutas, pierde todo. Hay panaderías que botan los helados porque se les va la luz mucho tiempo y a veces no tienen como comprar una planta», denunció Menesine.

También denunció que la administración de cargas viene hasta en dos tandas: mañana y noche. «Si quitan la luz en la mañana, que no la quiten otra vez en la tarde porque son 12 horas», afirmó. Recordó que tanto en su zona residencial como donde trabaja, han quitado la luz hasta seis horas continuas.
Hizo un llamado a la presidenta encargada Delcy Rodríguez para que concreten una solución al tema. «Que tome en cuenta el tema de la luz y que lo arreglen, porque esto a la gente le está afectando. Los negocios están cerrando», concretó.

APAGÓN LIGERO
Alfredo Medina, quien vive en un apartamento de la avenida Los Cedros, aseguró que por esa zona de Maracay la luz se va solamente dos horas diarias, siendo un apagón ligero en comparación con otras comunidades.
Eso representa «un alivio grande, porque yo tengo un apartamento en Calabozo y allí es fatal, la quitan cinco y seis horas actualmente».
Finalmente, Medina espera que el servicio eléctrico se normalice, pues observa que depende del factor climático. «Cuando el día está fresco y llueve, ese día no la quitan. En 15 días ha mejorado», sentenció.
LINO HIDALGO | elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA
