«Si San Juan lo tiene, San Juan te lo da»: La frase resuena cada año en los pueblos costeros y comunidades afrodescendientes de Venezuela, especialmente en el estado Aragua, donde la devoción a San Juan Bautista trasciende lo religioso para convertirse en una de las manifestaciones culturales más importantes del país.

Cada 24 de junio miles de creyentes celebran el nacimiento de San Juan Bautista, figura fundamental del cristianismo y considerado el precursor de Jesucristo. Según los Evangelios, fue hijo de Zacarías e Isabel, prima de la Virgen María, y tuvo la misión de anunciar la llegada del Mesías. La tradición cristiana lo reconoce como el profeta que bautizó a Jesús en las aguas del río Jordán. Su nacimiento es uno de los pocos que la Iglesia Católica celebra litúrgicamente, debido a la importancia de su papel en la historia de la salvación.

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DE TIERRA SANTA A LAS COSTAS VENEZOLANAS
La veneración a San Juan Bautista llegó a Venezuela durante la época colonial de la mano de los misioneros españoles. Sin embargo, fueron las comunidades afrovenezolanas quienes transformaron esta devoción en una expresión cultural única, fusionando elementos del catolicismo con tradiciones heredadas de África.
Historiadores y estudiosos coinciden en que las celebraciones dedicadas al santo tienen sus orígenes en el siglo XVIII, especialmente en poblaciones donde existían haciendas cacaoteras y una importante presencia de esclavos africanos. Con el paso de los años, estas comunidades incorporaron cantos, bailes y toques de tambor que hoy forman parte esencial de la festividad.
ARAGUA, TIERRA DE SANJUANEROS
En Aragua, sectores costeros como Ocumare de la Costa y Choroní se convierten cada junio en escenarios de una celebración cargada de fervor popular. Las imágenes del santo recorren las calles acompañadas por cientos de promeseros vestidos de rojo y blanco, mientras el repique de los tambores, mina, cumaco y curbata, marcan el ritmo de la festividad.
Para los sanjuaneros, el santo representa protección, prosperidad, salud y abundancia. La creencia popular sostiene que el santo escucha las peticiones de sus devotos y concede favores, razón por la cual muchos participan en procesiones y bailes como parte del cumplimiento de promesas realizadas durante el año.
LAS COFRADÍAS: GUARDIANAS DE LA TRADICIÓN
Uno de los pilares fundamentales de esta celebración son las cofradías de San Juan Bautista, organizaciones comunitarias encargadas de preservar y transmitir las prácticas asociadas al culto.
Estas agrupaciones están integradas por promeseros, músicos, cantadores, cargadores de la imagen y miembros de las comunidades que, generación tras generación, mantienen viva la tradición. Entre sus funciones destacan la organización de procesiones, velorios, misas, encuentros culturales, toques de tambor y actividades formativas destinadas a los más jóvenes.


Además, las cofradías resguardan las imágenes religiosas, conservan los cantos tradicionales y garantizan que las celebraciones mantengan su esencia histórica. Más de 50 cofradías, hermandades y parrandas de estados como Aragua, Miranda, Carabobo, La Guaira y Yaracuy participaron en el proceso que permitió el reconocimiento internacional de esta manifestación cultural.
TRADICIÓN RECONOCIDA POR LA UNESCO
La importancia de esta festividad trascendió las fronteras venezolanas cuando, en diciembre de 2021, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) inscribió el «Ciclo Festivo alrededor de la Devoción y Culto a San Juan Bautista» en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El organismo destacó que esta manifestación constituye un símbolo de resistencia cultural, identidad y memoria histórica para las comunidades afrovenezolanas, además de representar un espacio de transmisión de saberes y fortalecimiento comunitario.
MÁS QUE UNA FIESTA
En el barrio 23 de Enero de Maracay, la devoción por San Juan Bautista se mantiene viva gracias al trabajo constante de la Cofradía San Juan de La Gracia, una organización que este año arriba a cinco décadas de trayectoria promoviendo la tradición entre las nuevas generaciones.

Gabriel Chacón, burro principal de la cofradía, informó que ya todo se encuentra preparado para las festividades que se desarrollarán entre el 23 y el 24 de junio, gracias al apoyo de la comunidad, colaboradores y prometeros, que cada año se suman a la celebración.
«Ya estamos finiquitando los últimos detalles para nuestras celebraciones. Como todos los años, lo hacemos de corazón para todos ustedes. Las puertas de la Casa de San Juan están abiertas para quienes tengan una promesa, para quienes le hayan pedido algún favor al santo o simplemente quieran acompañarnos en esta hermosa tradición», expresó.
Chacón destacó que la Cofradía San Juan de La Gracia cumple 50 años preservando esta manifestación cultural en el sector 23 de Enero, labor iniciada por el recordado capitán Enrique Arcila, junto a otros cultores populares de la comunidad.
«San Juan tiene muchísimos años de tradición, pero nuestra cofradía está cumpliendo 50 años de trabajo continuo aquí en el barrio. Seguimos el legado que nos dejó Enrique Arcila, quien junto a otras personas comenzó esta hermosa labor que hoy nosotros continuamos con orgullo», comentó.
Asimismo, explicó que las actividades centrales comenzarán con el tradicional velorio de San Juan Bautista, que se extenderá hasta la madrugada del 24 de junio, fecha en la que se celebra el nacimiento del santo.
«A las cinco de la mañana realizamos el recorrido del Ave María hasta la iglesia y luego regresamos a la Casa de San Juan. Al mediodía compartimos la tradicional sopa con la comunidad y a partir de las dos de la tarde recorremos las calles visitando las casas de los promeseros. Finalmente, en horas de la tarde participamos en la misa que se realiza en la parroquia San Pablo Apóstol», detalló.
UNA TRADICIÓN FAMILIAR
La historia de Gabriel con San Juan Bautista comenzó desde su infancia. Relató que fue su bisabuela, Elena Chacón, junto a su madre, quienes lo acercaron a la cofradía y a la devoción por el santo.
«Tengo 24 años bailando San Juan. Gracias a Dios y a todas las personas que me enseñaron y me dieron la oportunidad de formar parte de esta cofradía. Hoy mi hijo mayor también sigue este camino y eso nos llena de orgullo porque significa que la tradición continúa», afirmó.
Para el cultor popular, uno de los mayores logros de la organización ha sido despertar el interés de niños y jóvenes por las expresiones culturales asociadas a la festividad.
«Mucha gente joven se acerca para aprender a tocar tambor, cantar o bailar San Juan. Nosotros tenemos las puertas abiertas para todos. Así como yo llegué hace años con ganas de aprender, hoy queremos transmitir esos conocimientos a quienes desean formar parte de esta manifestación cultural», señaló.
Igualmente hizo un llamado a la colectividad a participar de manera organizada y en armonía durante las celebraciones.
«Queremos que todos disfruten de San Juan sanamente, compartiendo en familia y fortaleciendo nuestras tradiciones. Cada año trabajamos para que esta fiesta sea mejor y para seguir enalteciendo nuestra cultura. Que San Juan los bendiga. Si San Juan lo tiene, San Juan te lo da», concluyó.

RECORRIENDO HOGARES
Argenis García, capitán de la Cofradía San Juan de Gracia del sector 23 de Enero, explicó que cada comunidad celebra la festividad de acuerdo con sus propias costumbres, aunque todas comparten el mismo fervor y respeto hacia el santo.
«Cada pueblo tiene sus tradiciones. Aquí el velorio comienza cuando la gente empieza a reunirse alrededor de las 7:00 de la noche. San Juan sale aproximadamente entre las 8:30 y las 9:00 de la noche para visitar varias casas de la comunidad, incluyendo este año una familia que lo recibirá por primera vez dentro de la ruta tradicional», comentó.
Durante el recorrido, la imagen es recibida por devotos que durante años han abierto las puertas de sus hogares para rendir homenaje al santo, en medio de cánticos y manifestaciones de fe que se extienden hasta la madrugada.
Según explicó García, tras culminar la ruta nocturna, la imagen retorna a la casa de la cofradía entre las 2:00 y las 3:00 de la mañana. Posteriormente, a las 5:00 de la mañana del 24 de junio, es llevada hasta la iglesia para cumplir con los actos religiosos correspondientes.
«Como no contamos con un río cercano, llevamos a San Juan hasta la iglesia. Allí se realiza el encuentro en la puerta del templo y luego regresa para continuar con las visitas y actividades previstas durante todo el día 24», detalló.
El capitán de la cofradía señaló que durante la jornada del Día de San Juan la imagen continúa recorriendo diversos hogares hasta llegar nuevamente a su punto de partida en horas de la noche, momento en el que se realizan actividades especiales que incluyen fuegos artificiales y nuevas expresiones culturales.
DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN
Para García, formar parte de esta celebración representa un compromiso con la preservación de una de las tradiciones más arraigadas del pueblo venezolano.
«Me siento súper feliz de mantener este legado. Para mí esta es la mejor época del año porque representa nuestra cultura, nuestra fe y nuestras raíces», expresó.
Asimismo, destacó que la Cofradía San Juan de Gracia se prepara para celebrar el próximo año su 50º aniversario, motivo por el cual sus integrantes trabajan para fortalecer cada vez más esta manifestación cultural.
«Siempre tratamos de hacer las cosas mejor cada año, pero sin apartarnos de la esencia de nuestra cultura y de las tradiciones de San Juan Bautista», finalizó.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
MG
